SAN PEDRO DE MERIDA: El joven para obrar y el viejo para aconsejar.

El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.

El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.

El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.

El ingrato por un favor, coces cuatro.

El joven para obrar y el viejo para aconsejar.