Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:

Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Haz buen barbecho y verás pronto el provecho.
El que mide el agua al charco es el que lo conoce.
Haz buena harina y no toques bocina.
El que menos sabe suele ser el que más presume.
Haz bien y vive alegre.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Haz bien y no mires a quien.
El que me caga no me lava y si me lava no me deja como estaba.
Haz bien y no acates a quien.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Haz barato y venderás por cuatro.
El que más puede, más aprieta.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
El que más mira menos ve.
Hay veces que nada el pato, y hay otras que ni agua toma.
El que más madrugó, un talego se encontró.
Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
El que más hace, menos alcanza.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Haz ciento y no hagas una, y como si no hubieras hecho ninguna.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y el dinero.
Haz buen barbecho y verás pronto el provecho.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Haz bien y vive alegre.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
Haz bien y no mires a quien.
Hay ropa tendida.
Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
Hay quien las mata callando.
Haz barato y venderás por cuatro.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
Hay veces que nada el pato, y hay otras que ni agua toma.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.
Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
Hay que tomar el toro por las astas.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Hay que sufrir para merecer.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y el dinero.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Hay que romper el huevo antes de hacer la tortilla.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
Hay que poner tierra de por medio.
Hay ropa tendida.
Hay que poner remedio a tiempo.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Hay que poner los puntos sobre las ies.
Hay quien las mata callando.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
Hay que leerle la cartilla.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Hay que hacer de tripas corazones.
Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.
Hay que fijarse de que lado sopla el viento.
Hay que ver para creer.
Hay que estirar el pies hasta donde llegue la sábana.
Hay que tomar el toro por las astas.
Hay que estar a las duras y a las maduras.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Hay que sufrir para merecer.
Hay que esperar que las aguas retornen a su nivel.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Hay que engordar al cochino, para sacar buen tocino.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Hay que romper el huevo antes de hacer la tortilla.
Hay que dar para recibir.
Hay que predicar con el ejemplo.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Hay que poner tierra de por medio.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Hay que poner remedio a tiempo.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Hay que poner los puntos sobre las ies.