Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Hasta que no hay colmillos, no hay niño.
Hay amores que matan.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Hay que sufrir para merecer.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y el dinero.
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