Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:
La cruz en el pecho, y el diablo en los hechos.
La curiosidad anda en busca de novedad.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta.
La crianza aleja la labranza.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
La costumbre hace ley.
La culpa del asno no se ha de echar a la albarda.
La costumbre hace la ley.
La culpa del asno, echarla a la albarda.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
La culpa del asno echarla a la albarda.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
La culebra se mata por la cabeza.
La cosa bien pensada jamás es errada.
La culebra con certeza, se mata por la cabeza.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
La cuerda se rompe siempre por lo más flojo.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
La cuerda por lo más delgado se quiebra.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
La cuenta de la cena, no es la que nos llena.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
La
cuba huele al vino que tiene.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
La confianza mató a su amo.
La
cruz en el pecho, y el diablo en los hechos.
La confianza mata al hombre.
La
cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
La crianza aleja la
labranza.
La condición hace al ladrón.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
La
costumbre hace la ley.
La conciencia vale por cien testigos.
La
costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
La cosa bien pensada jamás es errada.
La conciencia es a la vez, testigo fiscal y juez.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
La compañía en la miseria hace a ésta más llevadera.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
La compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
La comida reposada, y la cena paseada.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
La comida reposada y la cena paseada.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
La comida paseada y la cena reposada.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
La comida entra por los ojos.
La confianza mató a su amo.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
La confianza mata al hombre.
La codicia rompe el saco.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
La condición hace al ladrón.
La ciencia quiere prudencia y experiencia.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
La ciencia no se asimila por debajo de la axila.
La conciencia vale por cien testigos.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
La conciencia es un estorbo en el
comercio.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
La ciencia es locura, si no gobierna la locura.
La conciencia es a la vez, testigo fiscal y juez.
La ciática no se cura, con cualquier barata untura.
La compañía en la miseria hace a ésta más llevadera.
La chancla que yo tiro no la vuelvo a levantar.
La compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
La
comida reposada, y la cena paseada.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
La
comida reposada y la cena paseada.
La cebolla engorda la polla.
La
comida paseada y la cena reposada.
La caza y los negocios quieren porfía.
La
comida entra por los ojos.
La causa no justifica el motivo.
La
comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
La codicia rompe el saco.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
La cascara lisa, cualquiera la pisa.
La ciencia quiere prudencia y experiencia.
La cascara guarda el palo.
La ciencia no se asimila por debajo de la axila.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
La casa se arruina por la cocina.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.