Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:

La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
La ciencia es locura, si no gobierna la locura.
La casa quemada, acudir con el agua.
La ciática no se cura, con cualquier barata untura.
La casa no es un barco.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
La casa, la mujer la hace o deshace.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
La cebolla engorda la polla.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
La caza y los negocios quieren porfía.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
La causa no justifica el motivo.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
La cascara lisa, cualquiera la pisa.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
La cascara guarda el palo.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
La casa caída, el corral agrandado.
La casa se arruina por la cocina.
La carta no se pone colorada.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
La carta, corta, clara y bien notada.
La casa quemada, acudir con el agua.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
La casa no es un barco.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
La casa, la mujer la hace o deshace.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
La caridad empieza por casa.
La carne de burro no es transparente.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
La cara más fea, la hermosura la hermosea.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
La cara más fea, la alegría la hermosea.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
La cara es el espejo del alma.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
La cara del santo hace el milagro.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
La cara bonita y la intención maldita.
La casa caída, el corral agrandado.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
La carta no se pone colorada.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
La carta, corta, clara y bien notada.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
La carrera de tonto se estudia pronto.
La campana no suena si el badajo no la golpea.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
La cama guarda la fama.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
La caridad empieza por casa.
La carne de burro no es transparente.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
La cama come.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
La calle es camino de todas partes.
La cara más fea, la hermosura la hermosea.
La calidad de la tela, ya una hilacha la revela.
La cara más fea, la alegría la hermosea.
La caca, lo peor es hurgarla.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
La cara es el espejo del alma.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
La cara del santo hace el milagro.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
La cara bonita y la intención maldita.
La cabrita que tira al monte, y no hay cabrero que la guarde.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
La cabra tira al monte.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
La cabra de mi vecina más leche da que la mía.
La cama guarda la fama.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
La cabra coja no quiere siesta, y si la quiere caro le cuesta.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
La cabra coja, junto a la casa trota.
La cama come.