Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

Las campanillas del hambre están sonando.
Tengo que hacer algo para acallarlos.
Las ganas me dicen que abra la boca.
Pero no la abro por si las moscas.
Críspulo
Nuestra Iglesia
Más racimos del saber
Racimos del saber
Mucha voluntad y arte
El coche de mis sueños
¡Cuidado con el peso pareja!
El café del reposo
Pesando el maiz
Una guapa moza
Nuestra querida Virgen
Ellas vuelan alto
Que ricos deben estar
Nuestra bonita Iglesia
Buena pareja
El Temple le respetaba, por su mucha experiencia en tratos y en negocios de todas las clases que se presentasen, por su capacidad de resolver todos los asuntos que la Orden tuviera entre manos aunque fuesen temas difíciles y complicados.
Cuando estaba sobrio, Rafael era apacible y muy respetuoso con todo el mundo, sin más problemas que añadir, su apasionada manera para entender la religión y tener una empecinada creencia religiosa que estaba derivada de su radical interpretación de los principios ortodoxos del cristianismo.
Era el carácter que tenía que era mucho más fuerte que su propia vida, y por eso no podía evitar su agresividad, ni su agria conducta con los seres que trataban de convivir con él, y que además eran sus amigos.
El Temple le respetaba, por su mucha experiencia en tratos y en negocios de todas las clases que se presentasen, por su capacidad de resolver todos los asuntos que la Orden tuviera entre manos aunque fuesen temas difíciles y complicados.
Era bastante habitual ese extraño comportamiento en el carácter extrovertido de Rafael porque estaba desesperado por la soledad, pero sobre todo por la monotonía y el aburrimiento, desde el mismo día que se separó, porque él nunca se acostumbraba ha vivar en la total soledad del clásico divorciado.
Era el carácter que tenía que era mucho más fuerte que su propia vida, y por eso no podía evitar su agresividad, ni su agria conducta con los seres que trataban de convivir con él, y que además eran sus amigos.
Ante semejante perorata, la parroquia resignada de la tasca de Maica enmudeció y con indiferencia y banal desprecio se volvieron todos de espaldas a Rafael, por creer que éste tenía posiblemente, algo flojo los tornillos cerebrales.
Era bastante habitual ese extraño comportamiento en el carácter extrovertido de Rafael porque estaba desesperado por la soledad, pero sobre todo por la monotonía y el aburrimiento, desde el mismo día que se separó, porque él nunca se acostumbraba ha vivar en la total soledad del clásico divorciado.
- ¡Todos os extinguiréis sin la forma humana, en el mismo infierno! ¡Sí!, me atacó en la carretera la misma muerte, y su calamitosa hoz no podía matar a un templario, porque el Temple es más fuerte y más eficaz que la misma muerte. Porque ella sólo vive de los seres humanos y no puede terminar con la fuerza del Temple que es universal.
Ante semejante perorata, la parroquia resignada de la tasca de Maica enmudeció y con indiferencia y banal desprecio se volvieron todos de espaldas a Rafael, por creer que éste tenía posiblemente, algo flojo los tornillos cerebrales.
La palidez de Rafael por semejante falta de respeto hacía su persona colmó a su estomagó del vinagre digestivo que portaba, y su voluminoso ser estallo violentamente diciendo:
- ¡Sois basura y ocupáis el terreno de insignifican-tes gusanos de estercolero!
- ¡Todos os extinguiréis sin la forma humana, en el mismo infierno! ¡Sí!, me atacó en la carretera la misma muerte, y su calamitosa hoz no podía matar a un templario, porque el Temple es más fuerte y más eficaz que la misma muerte. Porque ella sólo vive de los seres humanos y no puede terminar con la fuerza del Temple que es universal.
Una salva de sonoras carcajadas brotó de la forma más espontánea, de las gargantas de los clientes de Maica, incluyendo a ella, que se retorcía agarrada al vientre con las dos manos.
La palidez de Rafael por semejante falta de respeto hacía su persona colmó a su estomagó del vinagre digestivo que portaba, y su voluminoso ser estallo violentamente diciendo:
- ¡Sois basura y ocupáis el terreno de insignifican-tes gusanos de estercolero!
-El mismísimo diablo ronda por vuestras mentes si osáis atreveros a descalificar la terrible experiencia que hoy he tenido con un espíritu del más allá.
Una salva de sonoras carcajadas brotó de la forma más espontánea, de las gargantas de los clientes de Maica, incluyendo a ella, que se retorcía agarrada al vientre con las dos manos.
Rafael bastante sorprendido ante las aseveraciones que le hacía Ruperto (porque este jamás intervenía en discusiones ni en coloquios, aun cuando era un destacado miembro de la Mesa Redonda) se volvió hacía y le dijo enfadado:
-El mismísimo diablo ronda por vuestras mentes si osáis atreveros a descalificar la terrible experiencia que hoy he tenido con un espíritu del más allá.
- ¡Has tenido un accidente de trafico, ó ha atacado tu hálito tu misma sombra! ¡Cuando llegará el día que dejareis de decir tonterías y habléis en serio!
Le apuntó desde la barra Ruperto Blanco directivo del Centro Cultural, a Rafael, cansado de oír tantas estupideces.
Rafael bastante sorprendido ante las aseveraciones que le hacía Ruperto (porque este jamás intervenía en discusiones ni en coloquios, aun cuando era un destacado miembro de la Mesa Redonda) se volvió hacía y le dijo enfadado:
-Hablo de la vileza que tiene la naturaleza humana y de la vida que nos ha tocado vivir. Hoy he visto llegar a la guadaña de la muerte desde muy cerca y jamás olvidaré su negro y amargado rostro, que ha tocado con sus frías manos mí piel.
- ¡Has tenido un accidente de trafico, ó ha atacado tu hálito tu misma sombra! ¡Cuando llegará el día que dejareis de decir tonterías y habléis en serio!
Le apuntó desde la barra Ruperto Blanco directivo del Centro Cultural, a Rafael, cansado de oír tantas estupideces.
-Hay momentos en que preferiría no haber nacido cómo raza de hombre, y haber sido cualquiera otro animal irracional sin tener la responsabilidad de un ser civilizado.
Sentenció Rafael, sin hacerse comprender por los clientes de Maica, los que le miraban de una forma bastante rara.
-Hablo de la vileza que tiene la naturaleza humana y de la vida que nos ha tocado vivir. Hoy he visto llegar a la guadaña de la muerte desde muy cerca y jamás olvidaré su negro y amargado rostro, que ha tocado con sus frías manos mí piel.
La inesperada llegada de Rafael al Centro, fue la nota que apago en gran medida los malos humores que tenía el personal. La arremetida impresionante de humanidad que portaba, dejó de alguna manera anonadada y sin espacios vitales a los clientes y ha Maica, cuando sonoramente dijo:
-Hay momentos en que preferiría no haber nacido cómo raza de hombre, y haber sido cualquiera otro animal irracional sin tener la responsabilidad de un ser civilizado.
Sentenció Rafael, sin hacerse comprender por los clientes de Maica, los que le miraban de una forma bastante rara.
El color que habitualmente era gris en Cantabria, sacó ese día sus peores modales y trató de asustar con su impetuosidad a los habitantes que moraban las orillas del parque M. Barquín de Torrelavega.
Eran tiempos en que la violencia de la naturaleza debía de mostrarse al hombre con toda su crudeza y su salvajismo.
La inesperada llegada de Rafael al Centro, fue la nota que apago en gran medida los malos humores que tenía el personal. La arremetida impresionante de humanidad que portaba, dejó de alguna manera anonadada y sin espacios vitales a los clientes y ha Maica, cuando sonoramente dijo:
Cómo llovía a torrentes, por las aceras y las calles que rodeaban al parque, ríos de agua arrastraban a su paso todo lo que encontraban por el camino.
El color que habitualmente era gris en Cantabria, sacó ese día sus peores modales y trató de asustar con su impetuosidad a los habitantes que moraban las orillas del parque M. Barquín de Torrelavega.
Eran tiempos en que la violencia de la naturaleza debía de mostrarse al hombre con toda su crudeza y su salvajismo.
Cómo ninguno de los templarios presentes se sen-tía directamente dañado por la grabación, porque ninguna de las mujeres que asistían, sabría jamás que esta sesión de cartas y las otras lindezas que sabía hacer Maica eran solamente para poder sacar tajada a las mujeres de los masones y también para beneficiarse ella y el Maestre del Temple.
Cómo llovía a torrentes, por las aceras y las calles que rodeaban al parque, ríos de agua arrastraban a su paso todo lo que encontraban por el camino.
La sesión que había sido muy interesante y buena, se había desarrollado con la grabación de todos los coloquios que las mujeres habían tenido con la sa-cerdotisa Maica durante la marcha de la sesión.
Después Rafael y el Maestre fueron los encargados de analizar y sacar el trigo de la paja y separar los gazapos de la grabación de aquella sesión.
Cómo ninguno de los templarios presentes se sen-tía directamente dañado por la grabación, porque ninguna de las mujeres que asistían, sabría jamás que esta sesión de cartas y las otras lindezas que sabía hacer Maica eran solamente para poder sacar tajada a las mujeres de los masones y también para beneficiarse ella y el Maestre del Temple.
Capitulo 9
Los diablillos se mofaban sin recato de Maica que no conseguía poder dominarlos y no hacía vida de sus infrahumanos y lascivos deseos. Con su magia había despertado a los ocultos y traviesos seres sin una razón aparente ni una necesidad primordial.
Lo había hecho por divertirse y distraerse un poco de la insoportable monotonía cotidiana que estaba destrozando su vacía vida.
Cuando por fin consiguió dominar a esos malditos enanos, ya hacía bastante tiempo que se habían ido las señoras ... (ver texto completo)
La sesión que había sido muy interesante y buena, se había desarrollado con la grabación de todos los coloquios que las mujeres habían tenido con la sa-cerdotisa Maica durante la marcha de la sesión.
Después Rafael y el Maestre fueron los encargados de analizar y sacar el trigo de la paja y separar los gazapos de la grabación de aquella sesión.
Mientras los monjes rezaban y cantaban, Matania cansado de vivir y de saber, se refugiaba dentro de si mismo, en un verdadero alarde de piedad hacía su carne mortal y con el sentimiento frágil de saber que era el último conocedor de los más profundos secretos del Arca Divina. Ahora que era el Temple su más acérrimo enemigo, se sentía más pesaroso al recordar a los sufridos caballeros que ayudaron en Jerusalén a vivificar la figura de Cristo.
Ahora era Matania el que los había traicionado sin compasión ... (ver texto completo)
Capitulo 9
Los diablillos se mofaban sin recato de Maica que no conseguía poder dominarlos y no hacía vida de sus infrahumanos y lascivos deseos. Con su magia había despertado a los ocultos y traviesos seres sin una razón aparente ni una necesidad primordial.
Lo había hecho por divertirse y distraerse un poco de la insoportable monotonía cotidiana que estaba destrozando su vacía vida.
Cuando por fin consiguió dominar a esos malditos enanos, ya hacía bastante tiempo que se habían ido las señoras de los responsables masones camino de Cos y de Santander. ... (ver texto completo)
Todos los monjes a la vez, entonaron los solemnes cantos gregorianos encantando con sus melodiosas voces a las piedras milenarias de la Abadía de San Martín, dejando al día y a la mañana, que ella sola remontase con su luz, hacía la nueva claridad que empezaba.
Mientras los monjes rezaban y cantaban, Matania cansado de vivir y de saber, se refugiaba dentro de si mismo, en un verdadero alarde de piedad hacía su carne mortal y con el sentimiento frágil de saber que era el último conocedor de los más profundos secretos del Arca Divina. Ahora que era el Temple su más acérrimo enemigo, se sentía más pesaroso al recordar a los sufridos caballeros que ayudaron en Jerusalén a vivificar la figura de Cristo.
Ahora era Matania el que los había traicionado sin compasión ... (ver texto completo)
-Pero no debéis olvidar queridos hermanos que la muerte viaja sin rumbo, de acá para allá, mezclada entre el despojo de la humanidad, y jamás fatiga su negro semblante por tanto trajín cómo tiene.
Así finalizaba Matania la sabía platica del día.
Todos los monjes a la vez, entonaron los solemnes cantos gregorianos encantando con sus melodiosas voces a las piedras milenarias de la Abadía de San Martín, dejando al día y a la mañana, que ella sola remontase con su luz, hacía la nueva claridad que empezaba.
-Trabajaron hasta morir, para no percibir del Papa la sagrada custodia del Arca, a pesar del empeño que los monjes habían puesto para poder reavivar su fuerza.
-Pero no debéis olvidar queridos hermanos que la muerte viaja sin rumbo, de acá para allá, mezclada entre el despojo de la humanidad, y jamás fatiga su negro semblante por tanto trajín cómo tiene.
Así finalizaba Matania la sabía platica del día.
-Así somos los monjes de San Benito, pecadores confundidos por darle al hombre nuestro sacrificio supremo.
-Trabajaron hasta morir, para no percibir del Papa la sagrada custodia del Arca, a pesar del empeño que los monjes habían puesto para poder reavivar su fuerza.
-El que esté libre de pecado, que arroje la primera piedra, decía Cristo a sus apóstoles.
-Así somos los monjes de San Benito, pecadores confundidos por darle al hombre nuestro sacrificio supremo.
-Sobrio favor haremos al Señor, si continuamos en el quietismo y con la carencia de nueva energía y de debilidad.
-El que esté libre de pecado, que arroje la primera piedra, decía Cristo a sus apóstoles.
-Yo escribí para la historia, para que lo descifrasen los hombres y el Temple, el cuento que tenía en su texto todas las claves para poder hallar la Cripta en donde estaba oculto el Arcón de Dios. Pero ahora queridos hermanos en Cristo, estas circunstancias que anteriormente fueron adversas para nosotros, y precipitaron contra la Orden de San Benito aquel acontecimiento, han cambiado. Nuestros hermanos fueron asesinados por la gente de Don Alonso que era entonces el Conde de Santa María de Lebeña, ... (ver texto completo)
-Sobrio favor haremos al Señor, si continuamos en el quietismo y con la carencia de nueva energía y de debilidad.
-Todas esa reliquias de la pasión de Cristo nos han pertenecido siempre, y aún cuando jamás las hallamos disfrutado para el culto religioso, ellas deben de representar para nuestra congregación la prueba evidente de que nunca jamás, ni Cristo ni su Padre Eterno nos han abandonado, cómo dicen las malas lenguas de víbora romana para desprestigiarnos.
-Yo escribí para la historia, para que lo descifrasen los hombres y el Temple, el cuento que tenía en su texto todas las claves para poder hallar la Cripta en donde estaba oculto el Arcón de Dios. Pero ahora queridos hermanos en Cristo, estas circunstancias que anteriormente fueron adversas para nosotros, y precipitaron contra la Orden de San Benito aquel acontecimiento, han cambiado. Nuestros hermanos fueron asesinados por la gente de Don Alonso que era entonces el Conde de Santa María de Lebeña, ... (ver texto completo)
-Tenemos que recuperar nuestra propia estima y nuestra razón de existir cómo servidores de Dios. Y nuestro deber desde ahora en adelante, es poder dedicarnos a recuperar el Monasterio y la Orden de San Benito, junto con las sagradas reliquias que se sepultaron en el Arca.
-Todas esa reliquias de la pasión de Cristo nos han pertenecido siempre, y aún cuando jamás las hallamos disfrutado para el culto religioso, ellas deben de representar para nuestra congregación la prueba evidente de que nunca jamás, ni Cristo ni su Padre Eterno nos han abandonado, cómo dicen las malas lenguas de víbora romana para desprestigiarnos.
-No perdonéis jamás al diablo, porque el maligno siempre tratará de sembrar en vuestros corazones la duda y el rencor hacía el vecino y el hermano de la celda que vive a vuestro lado. Satanás, siempre es, el maldito entrometido que trata de conquistar al hombre a base de engaños y de promesas que el jamás puede ni debe de cumplir para perjudicar al hombre.
-Tenemos que recuperar nuestra propia estima y nuestra razón de existir cómo servidores de Dios. Y nuestro deber desde ahora en adelante, es poder dedicarnos a recuperar el Monasterio y la Orden de San Benito, junto con las sagradas reliquias que se sepultaron en el Arca.
-Flagelaros la carne siempre que la tentación llame a vuestro corazón, y no dejéis que pase por vuestra mente la excitación de los malos vicios mundanos y ser los verdaderos embajadores de Cristo en está Tierra de salvajismo indomable y cruel.
-No perdonéis jamás al diablo, porque el maligno siempre tratará de sembrar en vuestros corazones la duda y el rencor hacía el vecino y el hermano de la celda que vive a vuestro lado. Satanás, siempre es, el maldito entrometido que trata de conquistar al hombre a base de engaños y de promesas que el jamás puede ni debe de cumplir para perjudicar al hombre.
-Unos se integran en el polvo que hay en la tierra, mientras los demás mortales vagamos por ella con la certidumbre de no volver a contemplar jamás el Arca de Cristo. Al volar de entre los hombres, ella nos devolvió de nuevo una fuente de vida, a todas las personas que menos lo merecemos por nuestras desastrosas y siempre egoístas acciones al prójimo y al desvalido.
-Flagelaros la carne siempre que la tentación llame a vuestro corazón, y no dejéis que pase por vuestra mente la excitación de los malos vicios mundanos y ser los verdaderos embajadores de Cristo en está Tierra de salvajismo indomable y cruel.
-Bienaventurados los que se hallan en presencia de Dios y aún mantienen el recuerdo imperecedero de aquellos siervos que fueron asesinados por causa y codicia del poder terrenal.
Inició así su plática Matania, y siguió:
-Unos se integran en el polvo que hay en la tierra, mientras los demás mortales vagamos por ella con la certidumbre de no volver a contemplar jamás el Arca de Cristo. Al volar de entre los hombres, ella nos devolvió de nuevo una fuente de vida, a todas las personas que menos lo merecemos por nuestras desastrosas y siempre egoístas acciones al prójimo y al desvalido.
Desde lo alto del púlpito la gran fuerza oratoria de Matania se crecía en cada frase y en cada oración. La voz potente y sonora que tenía, se mezclaba en la paz de la Iglesia con los reverberos de bóvedas y de cristaleras, que retumbaban entre columnas y losas de piedra, mientras decía:
-Bienaventurados los que se hallan en presencia de Dios y aún mantienen el recuerdo imperecedero de aquellos siervos que fueron asesinados por causa y codicia del poder terrenal.
Inició así su plática Matania, y siguió:
Matania, que así se llamaba en realidad el autor, y el protagonista virtual de la historia, estaba vivito y coleando, y estaba integrado de monje titular en el claustro del Monasterio. Parecía, cómo si todos los sucesos del pasado se hubiesen trastocado, era cómo si nada en la vida anterior hubiera sucedido dentro del tiempo y en el espacio repetido que nos tocaba vivir a cada ser de esta Tierra. Las cosas y también las personas, volvían al mismo lugar que ocupaban antes del terrible suceso del Arca ... (ver texto completo)
Desde lo alto del púlpito la gran fuerza oratoria de Matania se crecía en cada frase y en cada oración. La voz potente y sonora que tenía, se mezclaba en la paz de la Iglesia con los reverberos de bóvedas y de cristaleras, que retumbaban entre columnas y losas de piedra, mientras decía: