Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

Era la justicia celestial aplicada al único testigo viviente que quedaba del sepulcro del Arca.
Era el superviviente del caos eterno, entre la bon-dad y la eterna maldad del hombre, con el bien y el mal, con el negro y el blanco, con lo claro y con lo oscuro, con la noche y el día, con la aurora y el ocaso.
El poder de Dios retiro la inmortalidad al hombre y su poder devolvió a Matania la potestad de vivir eternamente.
Era la justicia celestial aplicada al único testigo viviente que quedaba del sepulcro del Arca.
Cuando después de haber pasado siete siglos podía contar aún al mundo la maravillosa metamorfosis que se había producido dentro del inmortal cuerpo. Porque su organismo que antes era mortal se había transformado. Y por el mandato imperioso de Dios su cuerpo había vuelto a recuperar la inmortalidad que tenían los hombres antes de ser expulsados del Paraíso.
El poder de Dios retiro la inmortalidad al hombre y su poder devolvió a Matania la potestad de vivir eternamente.
Se había beneficiado de la muerte de sus hermanos de la Abadía, porque él era el único beneficiario de la protección de Dios y además era el único monje del antiguo monasterio benedictino de San Martín que había sobrevivido al holocausto.
Cuando después de haber pasado siete siglos podía contar aún al mundo la maravillosa metamorfosis que se había producido dentro del inmortal cuerpo. Porque su organismo que antes era mortal se había transformado. Y por el mandato imperioso de Dios su cuerpo había vuelto a recuperar la inmortalidad que tenían los hombres antes de ser expulsados del Paraíso.
Cómo un etéreo ser, Matania no tenía necesidad de hacerse o de señalarse de forma y manera humana. Porque su plasma divino se beneficiaba siempre de la intensa radiación que provenía de las miríadas de estrellas del Universo.
Se había beneficiado de la muerte de sus hermanos de la Abadía, porque él era el único beneficiario de la protección de Dios y además era el único monje del antiguo monasterio benedictino de San Martín que había sobrevivido al holocausto.
Cuando Matania escribió su secreta historia, cómo protagonista, en su anterior reencarnación del siglo trece, se refería entre la mucha paja que el extraño relato contenía, a hallar las coordenadas necesarias para que los investigadores de la Orden de Cristo, pudiesen hallar desde el instante en que estuvieran preparados, alguna pista para encontrar en la tierra al Arca de Dios.
Cómo un etéreo ser, Matania no tenía necesidad de hacerse o de señalarse de forma y manera humana. Porque su plasma divino se beneficiaba siempre de la intensa radiación que provenía de las miríadas de estrellas del Universo.
Capitulo 12
Matania rezaba en solitario al trozo de la Cruz de Cristo crucificado, extendiendo su cuerpo sobre el suelo de losas de piedra en la antigua Iglesia de San Martín de Liébana. Pedía al llamado Cristo, el hijo de Dios, que otorgase algo de compasión para su pecadora carne y para su negra alma, por haber señalado en los escritos y las aventuras de Matania el secreto camino que llevaría hasta la Cripta a los templarios para que usurparan el Arca de Dios.
Cuando Matania escribió su secreta historia, cómo protagonista, en su anterior reencarnación del siglo trece, se refería entre la mucha paja que el extraño relato contenía, a hallar las coordenadas necesarias para que los investigadores de la Orden de Cristo, pudiesen hallar desde el instante en que estuvieran preparados, alguna pista para encontrar en la tierra al Arca de Dios.
Cuando la blanca luna comenzó a despuntar en el horizonte, los tres amigos dormían profundamente.
Capitulo 12
Matania rezaba en solitario al trozo de la Cruz de Cristo crucificado, extendiendo su cuerpo sobre el suelo de losas de piedra en la antigua Iglesia de San Martín de Liébana. Pedía al llamado Cristo, el hijo de Dios, que otorgase algo de compasión para su pecadora carne y para su negra alma, por haber señalado en los escritos y las aventuras de Matania el secreto camino que llevaría hasta la Cripta a los templarios para que usurparan el Arca de Dios.
Al finalizar Corona, Rufino y Ramón su estrategia para los trabajos del día siguiente, se relajaron ante su hambre, por los apetitosos canapés y el oloroso café que la diligente Beatriz les había servido en la tienda de campaña de Corona. Comer alguna cosa y dormir, era lo que necesitaban por el momento los tres amigos, y además, eso era todo lo que les hacía falta para poder recuperarse de tantas fatigas sufridas hasta ahora.
Cuando la blanca luna comenzó a despuntar en el horizonte, los tres amigos dormían profundamente.
Así eran los nuevos siervos del Temple, seres con un corazón mucho más grande que su propio ser y con más capacidad para seducir a los demás que la propia capacidad de su mismo cuerpo.
Al finalizar Corona, Rufino y Ramón su estrategia para los trabajos del día siguiente, se relajaron ante su hambre, por los apetitosos canapés y el oloroso café que la diligente Beatriz les había servido en la tienda de campaña de Corona. Comer alguna cosa y dormir, era lo que necesitaban por el momento los tres amigos, y además, eso era todo lo que les hacía falta para poder recuperarse de tantas fatigas sufridas hasta ahora.
Ramón era todo lo contrario de Beatriz, y aun que este se había acogido a la jubilación anticipada, se encontraba el compañero y amigo Ramón siempre activo y dispuesto a participar con todos en lo que redundara en beneficio de la sociedad. El Temple reclamaba su atención, debido a la hidalguía de sus miembros y por los planteamientos generosos de sus miembros en socorros y ayudas de toda índole y clase a todos los buenos creyentes en Cristo. Era su meta más preciada y se dedicaba a ella con el entusiasmo ... (ver texto completo)
Así eran los nuevos siervos del Temple, seres con un corazón mucho más grande que su propio ser y con más capacidad para seducir a los demás que la propia capacidad de su mismo cuerpo.
No es que Beatriz fuese una preciosidad, ni mucho menos. Es que era una mujer que irradiaba la salud y la vida a las demás personas que la rodeaban en la vida cotidiana que ella hacía. Simplemente, ella rozaba la perfección de la mente y de la conciencia de cara a los demás seres que necesitaban su ayuda con urgencia y por eso ella se dejaba llevar en esta vorágine fiera de amor al prójimo y desear la salud de los demás. Rufino era feliz estando junto ha ella y sus compañeros del Temple se sentían ... (ver texto completo)
Ramón era todo lo contrario de Beatriz, y aun que este se había acogido a la jubilación anticipada, se encontraba el compañero y amigo Ramón siempre activo y dispuesto a participar con todos en lo que redundara en beneficio de la sociedad. El Temple reclamaba su atención, debido a la hidalguía de sus miembros y por los planteamientos generosos de sus miembros en socorros y ayudas de toda índole y clase a todos los buenos creyentes en Cristo. Era su meta más preciada y se dedicaba a ella con el entusiasmo ... (ver texto completo)
Beatriz, como mujer, se asemejaba a esas clásicas matronas de finales de siglo que anhelaban servir antes ha los demás que a ellas mismas. Por ser así, ella había tenido muchas dificultades para disfrutar de la vida, cómo la disfrutan las personas normales dentro y fuera de sus casas. Ahora era un miembro efectivo y real del Temple y ahora, cuando Beatriz empozaba a comprender y ha disfrutar algo de la vida, se la complicaba todo por tener que cuidar de los demás antes que cuidarse ella misma.
No es que Beatriz fuese una preciosidad, ni mucho menos. Es que era una mujer que irradiaba la salud y la vida a las demás personas que la rodeaban en la vida cotidiana que ella hacía. Simplemente, ella rozaba la perfección de la mente y de la conciencia de cara a los demás seres que necesitaban su ayuda con urgencia y por eso ella se dejaba llevar en esta vorágine fiera de amor al prójimo y desear la salud de los demás. Rufino era feliz estando junto ha ella y sus compañeros del Temple se sentían ... (ver texto completo)
-No podemos olvidarnos queridos amigos que hay un enemigo que espera un fallo nuestro para actuar y aniquilarnos.
Aseveró con contundencia Beatriz, dejando sobre una mesa café y comida, y saliendo de la lonja con elegancia y discreción.
Beatriz, como mujer, se asemejaba a esas clásicas matronas de finales de siglo que anhelaban servir antes ha los demás que a ellas mismas. Por ser así, ella había tenido muchas dificultades para disfrutar de la vida, cómo la disfrutan las personas normales dentro y fuera de sus casas. Ahora era un miembro efectivo y real del Temple y ahora, cuando Beatriz empozaba a comprender y ha disfrutar algo de la vida, se la complicaba todo por tener que cuidar de los demás antes que cuidarse ella misma.
- ¡Si creéis que alguno de vosotros desea regalarse con un café y con algo de comida, entes de sanarse de las otras posibles heridas en el cuerpo ó tal vez en el alma, que lo haga ahora! ¡Porque mañana es muy posible que pueda ser tarde para todos!
-No podemos olvidarnos queridos amigos que hay un enemigo que espera un fallo nuestro para actuar y aniquilarnos.
Aseveró con contundencia Beatriz, dejando sobre una mesa café y comida, y saliendo de la lonja con elegancia y discreción.
Beatriz que casi siempre acompañaba a su amigo Rufino, era la que hacía la función de restauradora y cocinera del campamento, penetraba en la tienda de Corona con una bandeja llena de canapés y con la jarra de oloroso y caliente café en la otra mano preguntó con socarronería:
- ¡Si creéis que alguno de vosotros desea regalarse con un café y con algo de comida, entes de sanarse de las otras posibles heridas en el cuerpo ó tal vez en el alma, que lo haga ahora! ¡Porque mañana es muy posible que pueda ser tarde para todos!
-Por lo que a mí atañe, estoy de completo acuerdo. Podéis confiar compañeros en mí profesionalidad y en mí sensatez, para poder realizar con vosotros la delicada operación de sacar el Arca Divina de ese putrefacto y maloliente agujero.
Aseveró Ramón muy serio.
Beatriz que casi siempre acompañaba a su amigo Rufino, era la que hacía la función de restauradora y cocinera del campamento, penetraba en la tienda de Corona con una bandeja llena de canapés y con la jarra de oloroso y caliente café en la otra mano preguntó con socarronería:
-La experiencia que yo tengo, amigos - comentó Rufino - es tener la máxima prudencia y el respeto debido, a las cosas de Cristo y del Señor su padre. Ramón no debe de separarse de mí una vez que los dos estemos en el interior y debe de tener cuidado en hacer solamente lo que yo ó Corona le manden. Y jamás, mientras esté en el interior de la Cripta tomará iniciativa alguna sin consultarnos.
-Por lo que a mí atañe, estoy de completo acuerdo. Podéis confiar compañeros en mí profesionalidad y en mí sensatez, para poder realizar con vosotros la delicada operación de sacar el Arca Divina de ese putrefacto y maloliente agujero.
Aseveró Ramón muy serio.
-Mañana muy temprano, tenemos que trabajar los tres en perfecta coordinación para que nos resulte más fácil la difícil y delicada maniobra para sacar el Arca sin peligro del agujero.
Dijo muy serio Campo corona.
-La experiencia que yo tengo, amigos - comentó Rufino - es tener la máxima prudencia y el respeto debido, a las cosas de Cristo y del Señor su padre. Ramón no debe de separarse de mí una vez que los dos estemos en el interior y debe de tener cuidado en hacer solamente lo que yo ó Corona le manden. Y jamás, mientras esté en el interior de la Cripta tomará iniciativa alguna sin consultarnos.
Un poco antes de retirarse para poder descansar de las fatigas del día, Corona se reunió con Ramón y Rufino, para ultimar juntos el delicado preparativo para efectuar con seguridad la extracción del Arca desde el interior de la Cripta.
-Mañana muy temprano, tenemos que trabajar los tres en perfecta coordinación para que nos resulte más fácil la difícil y delicada maniobra para sacar el Arca sin peligro del agujero.
Dijo muy serio Campo corona.
El temperamento de Corona, era lo más activo que ser humano alguno pueda imaginar, era más fuerte que su propia humanidad el crear una continuada actividad para poder estar a gusto consigo mismo y así poder ejecutar todas las actividades que él no había podido hacer cuando era mucho más joven y más capaz de realizarlo todo sin fatiga alguna.
Un poco antes de retirarse para poder descansar de las fatigas del día, Corona se reunió con Ramón y Rufino, para ultimar juntos el delicado preparativo para efectuar con seguridad la extracción del Arca desde el interior de la Cripta.
-Tener mucho cuidado con los posibles agentes del Papa - dijo el Maestre a Corona y añadió - porque hemos sabido de buena fuente, que se esconden en Liébana. Tú prepáralo todo cómo lo hiciste la vez anterior, porque si ejecutas bien esta labor no debe de haber ningún problema añadido, y en el caso de tener alguna dificultad especial avísanos enseguida para mandarte refuerzos y armas.
Así finalizó el mensaje de Setroc.
El temperamento de Corona, era lo más activo que ser humano alguno pueda imaginar, era más fuerte que su propia humanidad el crear una continuada actividad para poder estar a gusto consigo mismo y así poder ejecutar todas las actividades que él no había podido hacer cuando era mucho más joven y más capaz de realizarlo todo sin fatiga alguna.
La orden del Maestre fue directa y tajante:
-Sacar el Arca de la cripta y transportarla cómo se ha acordado hasta la nueva ubicación secreta.
-Tener mucho cuidado con los posibles agentes del Papa - dijo el Maestre a Corona y añadió - porque hemos sabido de buena fuente, que se esconden en Liébana. Tú prepáralo todo cómo lo hiciste la vez anterior, porque si ejecutas bien esta labor no debe de haber ningún problema añadido, y en el caso de tener alguna dificultad especial avísanos enseguida para mandarte refuerzos y armas.
Así finalizó el mensaje de Setroc.
El hombre de la rosa al escuchar la sorprendente novedad de Corona, sintió dentro de sí la tranquila calma que le daba su continuada y real existencia.
El creía que el Arca de Dios había desaparecido de la faz de la Tierra y ahora había comprobado que la misteriosa puerta para dialogar directamente con Jehová había regresado de nuevo junto al hombre al cual pertenecía.
La orden del Maestre fue directa y tajante:
-Sacar el Arca de la cripta y transportarla cómo se ha acordado hasta la nueva ubicación secreta.
Acto seguido Campo Corona comunicó al Maestre por teléfono en retruécano la extraordinaria noticia de que el Arca se encontraba durmiendo de nuevo en el mismo y exacto lugar anterior de la Cripta de Lebeña. El milagroso viaje que el arcón divino de Dios había hecho desde las Ardenas Belgas hasta el recóndito Valle de Liébana era extraordinario y milagroso. Esa era la prueba real de que una fuerza Universal se hallaba en las entrañas misteriosas del Arca, que se volvía a su eterno reposo para que ... (ver texto completo)
El hombre de la rosa al escuchar la sorprendente novedad de Corona, sintió dentro de sí la tranquila calma que le daba su continuada y real existencia.
El creía que el Arca de Dios había desaparecido de la faz de la Tierra y ahora había comprobado que la misteriosa puerta para dialogar directamente con Jehová había regresado de nuevo junto al hombre al cual pertenecía.
-En cuando terminéis nos vamos a Torrelavega.
Le ordenó Corona, muy enfadado por la blandura y la sensiblería de su amigo Rufino al que siempre creyó más duro y curtido.
Acto seguido Campo Corona comunicó al Maestre por teléfono en retruécano la extraordinaria noticia de que el Arca se encontraba durmiendo de nuevo en el mismo y exacto lugar anterior de la Cripta de Lebeña. El milagroso viaje que el arcón divino de Dios había hecho desde las Ardenas Belgas hasta el recóndito Valle de Liébana era extraordinario y milagroso. Esa era la prueba real de que una fuerza Universal se hallaba en las entrañas misteriosas del Arca, que se volvía a su eterno reposo para que ... (ver texto completo)
- ¡Deja que el Temple decida de una puta vez lo que tiene que hacer y terminar de tapar el maldito agujero de la cripta!
-En cuando terminéis nos vamos a Torrelavega.
Le ordenó Corona, muy enfadado por la blandura y la sensiblería de su amigo Rufino al que siempre creyó más duro y curtido.
-Es que no sabes hacer otra cosa que llorar como una plañidera. Es terrible Rufino tener que batallar con gente blanda y predispuesta al arrepentimiento de las causas imposibles.
- ¡Deja que el Temple decida de una puta vez lo que tiene que hacer y terminar de tapar el maldito agujero de la cripta!
Rufino hipando aún por la emoción le contestó.
-Es asombroso Corona… ¡el Arca se encuentra en el mismo lugar donde antes estaba!
-Dios mío Corona, ¿que hemos hecho ha la puerta del cielo?
- ¡De que coño puerta del cielo estas hablando!
-Es que no sabes hacer otra cosa que llorar como una plañidera. Es terrible Rufino tener que batallar con gente blanda y predispuesta al arrepentimiento de las causas imposibles.
instalado el campamento.
Campo Corona al ver que su amigo Rufino estaba de esa guisa, se alarmó sobremanera y le preguntó:
- ¡Que ha pasado! ¿Has visto algo anormal dentro?
Rufino hipando aún por la emoción le contestó.
-Es asombroso Corona… ¡el Arca se encuentra en el mismo lugar donde antes estaba!
-Dios mío Corona, ¿que hemos hecho ha la puerta del cielo?
- ¡De que coño puerta del cielo estas hablando!
Con mucho cuidado Rufino salió de la Cripta por la estrecha escalera de cuerdas y nada más salir del apestoso lugar, se puso a llorar desconsoladamente alejándose del misterioso lugar y caminando como un sonámbulo se fue hacia donde tenían instala
instalado el campamento.
Campo Corona al ver que su amigo Rufino estaba de esa guisa, se alarmó sobremanera y le preguntó:
- ¡Que ha pasado! ¿Has visto algo anormal dentro?
El asombro de Rufino fue mayúsculo, cuando vio que el Arca de la Alianza se hallaba en el mismo lugar de donde había salido la vez anterior. Perecía cómo si el tiempo pasado no hubiese transcurrido. Rufino contemplaba asombrado, que en el interior de la Cripta todos los objetos estaban en la misma posición en que se hallaban antes de transportar el Arca a Bélgica.
Con mucho cuidado Rufino salió de la Cripta por la estrecha escalera de cuerdas y nada más salir del apestoso lugar, se puso a llorar desconsoladamente alejándose del misterioso lugar y caminando como un sonámbulo se fue hacia donde tenían instala
Cuando al cabo de algunas horas la peste aminoro su hedionda presencia, los dos operarios volvieron al socavón y penetraron en el interior con la ayuda de una escalera. Penetraron en la Cripta con mucha dificultad, bien provistos de potentísimas linternas para observar con detalle el interior y comunicar el resultado de lo que los dos veían a Corona.
El asombro de Rufino fue mayúsculo, cuando vio que el Arca de la Alianza se hallaba en el mismo lugar de donde había salido la vez anterior. Perecía cómo si el tiempo pasado no hubiese transcurrido. Rufino contemplaba asombrado, que en el interior de la Cripta todos los objetos estaban en la misma posición en que se hallaban antes de transportar el Arca a Bélgica.
Capitulo 11
Cuando al fin consiguieron abrir un boquete en la cúpula de la Cripta, un apestoso halito de descom-posición y podredumbre surgió del oscuro interior. Y este olor era tan apestoso y tan fétido, que hizo recular por el asco a Ramón y a Rufino que habían abierto con una enorme fatiga y trabajo, el boquete superior embutidos en ese molesto y caluroso traje hecho con escamas de pesado plomo.
Cuando al cabo de algunas horas la peste aminoro su hedionda presencia, los dos operarios volvieron al socavón y penetraron en el interior con la ayuda de una escalera. Penetraron en la Cripta con mucha dificultad, bien provistos de potentísimas linternas para observar con detalle el interior y comunicar el resultado de lo que los dos veían a Corona.
¡Los del Temple aún no saben con quien tiene que enfrentarse y por eso lo pagaran muy caro!
Le dijo Remigio a su hermana, apretándola en sus brazos con fervor y cariño.
- ¡Hermano! Protege mi vida. Tengo miedo
-Las llamas del infierno es el destino final de todos los herejes, tranquilízate hermana.
Capitulo 11
Cuando al fin consiguieron abrir un boquete en la cúpula de la Cripta, un apestoso halito de descom-posición y podredumbre surgió del oscuro interior. Y este olor era tan apestoso y tan fétido, que hizo recular por el asco a Ramón y a Rufino que habían abierto con una enorme fatiga y trabajo, el boquete superior embutidos en ese molesto y caluroso traje hecho con escamas de pesado plomo.
- No tengo aún todos los datos para poder conocer todo el alcance y los peligros que de alguna forma tiene nuestro secreto, pero hermana tú sabes que la masonería jamás entregara sus secretos a cualquier organización sin tener la autorización expresa del poderoso Dios que autorizó a Hermes su custodia. El peligro será detenido y la normalidad volverá a estas sagradas tierras de la vieja Cantabria, que son tan antiguas, que el tiempo en ellas se ha detenido para siempre.
¡Los del Temple aún no saben con quien tiene que enfrentarse y por eso lo pagaran muy caro!
Le dijo Remigio a su hermana, apretándola en sus brazos con fervor y cariño.
- ¡Hermano! Protege mi vida. Tengo miedo
-Las llamas del infierno es el destino final de todos los herejes, tranquilízate hermana.
Casilda cuando le vio salir tan descompuesto de su despacho le preguntó:
- ¿Es grave nuestra situación hermano?
- No tengo aún todos los datos para poder conocer todo el alcance y los peligros que de alguna forma tiene nuestro secreto, pero hermana tú sabes que la masonería jamás entregara sus secretos a cualquier organización sin tener la autorización expresa del poderoso Dios que autorizó a Hermes su custodia. El peligro será detenido y la normalidad volverá a estas sagradas tierras de la vieja Cantabria, que son tan antiguas, que el tiempo en ellas se ha detenido para siempre.
Metido en su pequeño despacho, que utilizaba para los asuntos más personales, Remigio escudriñó el papel con nerviosismo y, mientras lo iba leyendo, su rostro se transformó palideciendo de inmediato por las malas noticias que recibía desde la central masónica. Remigio creía que la sede central estaba situada en el Vaticano y que estaba encajada en la curia cardenalicia en la ciudad sagrada de Dios y de San Pedro.
Casilda cuando le vio salir tan descompuesto de su despacho le preguntó:
- ¿Es grave nuestra situación hermano?
Cuando llego su hermano Remigio, Casilda le dijo que tenía en el lugar convenido un mensaje secreto y urgente.
Metido en su pequeño despacho, que utilizaba para los asuntos más personales, Remigio escudriñó el papel con nerviosismo y, mientras lo iba leyendo, su rostro se transformó palideciendo de inmediato por las malas noticias que recibía desde la central masónica. Remigio creía que la sede central estaba situada en el Vaticano y que estaba encajada en la curia cardenalicia en la ciudad sagrada de Dios y de San Pedro.
Después de colgar el teléfono, Casilda muy seria anoto en otro papel más limpio de nuevo todas las palabras que había recibido y lo guardó todo en el escondrijo secreto y preferido que tenían para esos menesteres los dos hermanos. Solo lo utilizaban en estas ocasiones especiales, o bien para guardar el dinero que ganaban en la tienda taberna mixta. Un dinero que apenas los dos hermanos podían gastar ni darse algún capricho personal, por la forma que tenían de vegetar metidos en la más radical usura, ... (ver texto completo)
Cuando llego su hermano Remigio, Casilda le dijo que tenía en el lugar convenido un mensaje secreto y urgente.
-Adelante suelte de una vez lo que sea.
Le respondió Casilda predispuesta a escribir lo que el comunicante le diga.
Una voz que sonaba algo metálica, transmitió este mensaje sin pausa ni respiro:
-Las grullas se comen los gusanos.
-Repito.
-Las grullas se comen los gusanos.
-Hay nubes negras en el templo de Dios.
-Repito.
-Hay nubes negras en el templo de Dios.
-El cofre de la vida se halla vacío. ... (ver texto completo)
Después de colgar el teléfono, Casilda muy seria anoto en otro papel más limpio de nuevo todas las palabras que había recibido y lo guardó todo en el escondrijo secreto y preferido que tenían para esos menesteres los dos hermanos. Solo lo utilizaban en estas ocasiones especiales, o bien para guardar el dinero que ganaban en la tienda taberna mixta. Un dinero que apenas los dos hermanos podían gastar ni darse algún capricho personal, por la forma que tenían de vegetar metidos en la más radical usura, ... (ver texto completo)
lugar o de que modo despuntaría.
No había pasado aún media hora cuando en la casa de Remigio sonó el teléfono.
Casilda que estaba en la casa sola fue la que tomo el auricular:
- ¡Dígame!
- ¡El señor Remigio!
- ¡No está! Ha salido de viaje por la provincia, creo que llegará a la caída de la tarde.
- ¿Usted quien es?
- Soy su hermana Casilda.
- ¿Puedo dejarla un recado para Remigio?
- ¡Sí, puede! ... (ver texto completo)
-Adelante suelte de una vez lo que sea.
Le respondió Casilda predispuesta a escribir lo que el comunicante le diga.
Una voz que sonaba algo metálica, transmitió este mensaje sin pausa ni respiro:
-Las grullas se comen los gusanos.
-Repito.
-Las grullas se comen los gusanos.
-Hay nubes negras en el templo de Dios.
-Repito.
-Hay nubes negras en el templo de Dios.
-El cofre de la vida se halla vacío. ... (ver texto completo)
La llamada del grado superior Remigio al teléfono de seguridad del supremo grado de la sabiduría, se realizó de inmediato. La extraña voz metálica que le contestó de inmediato, le señaló las directrices que debían ejecutar sin dilación alguna. Cuando la contrarreforma se ponía en marcha, nadie la podía detener sin correr un riesgos mortales, y cómo eran impredecibles y secretas todas sus actuaciones, ni incluso los mismos masones podían prever en que
lugar o de que modo despuntaría.
No había pasado aún media hora cuando en la casa de Remigio sonó el teléfono.
Casilda que estaba en la casa sola fue la que tomo el auricular:
- ¡Dígame!
- ¡El señor Remigio!
- ¡No está! Ha salido de viaje por la provincia, creo que llegará a la caída de la tarde.
- ¿Usted quien es?
- Soy su hermana Casilda.
- ¿Puedo dejarla un recado para Remigio?
- ¡Sí, puede! ... (ver texto completo)
Debía pedir la ayuda que necesitaba en las últimas estancias del poder secreto de la Tierra y voto ha bríos y a Satanás que lo haría aunque le costara su propia vida ó la de sus compañeros de Logia.
La llamada del grado superior Remigio al teléfono de seguridad del supremo grado de la sabiduría, se realizó de inmediato. La extraña voz metálica que le contestó de inmediato, le señaló las directrices que debían ejecutar sin dilación alguna. Cuando la contrarreforma se ponía en marcha, nadie la podía detener sin correr un riesgos mortales, y cómo eran impredecibles y secretas todas sus actuaciones, ni incluso los mismos masones podían prever en que
Cómo algunos de los propietarios de las fincas ya habían recibido una entrada a cuenta de la venta de sus terrenos, Remigio ya sabía que la operación de acoso al armazón quinto de la masonería se estaba cerrando paulatinamente, y ahora debería de tener cuidado con la fuerza tan poderosa y grande que se le echaba encima.
Debía pedir la ayuda que necesitaba en las últimas estancias del poder secreto de la Tierra y voto ha bríos y a Satanás que lo haría aunque le costara su propia vida ó la de sus compañeros de Logia.
Nada escapaba a los vigilantes ojos de su hermana en el término del pueblo y por ese celoso vigilar de Casilda, Remigio siempre estaba al día de lo que en la localidad pasaba y sobre todo con los vecinos que estaban ya comprometidos para la venta de sus supuestamente baldíos terrenos.
Cómo algunos de los propietarios de las fincas ya habían recibido una entrada a cuenta de la venta de sus terrenos, Remigio ya sabía que la operación de acoso al armazón quinto de la masonería se estaba cerrando paulatinamente, y ahora debería de tener cuidado con la fuerza tan poderosa y grande que se le echaba encima.
La ley masónica le permitía defender sus secretos más preciados con la violencia si fuese necesario y Remigio lo haría con la ayuda de sus compañeros de Santander y cómo ellos ya lo sabían estaban ha la espera de las órdenes de Remigio para actuar en consecuencia.
Nada escapaba a los vigilantes ojos de su hermana en el término del pueblo y por ese celoso vigilar de Casilda, Remigio siempre estaba al día de lo que en la localidad pasaba y sobre todo con los vecinos que estaban ya comprometidos para la venta de sus supuestamente baldíos terrenos.
Era el secreto mejor guardado de la masonería, y era la sola potestad que tenía Remigio cómo único protector de la quinta puerta y de su quinta llave. Esa vigilancia, unida a la conservación de todo el enmarañado complejo subterráneo era su trabajo y su principal faena. Ahora todo estaba en peligro de abrirse al vicio y a la fragilidad del hombre. Había llegado el momento de atacar sin ninguna piedad a los poderosos entrometidos.
La ley masónica le permitía defender sus secretos más preciados con la violencia si fuese necesario y Remigio lo haría con la ayuda de sus compañeros de Santander y cómo ellos ya lo sabían estaban ha la espera de las órdenes de Remigio para actuar en consecuencia.
Capitulo 10
Remigio en las raras ocasiones que le dejaba libre la taberna mixta en el pueblo de Cos, deleitaba su aventurera ilusión explorando en solitario una cueva, en donde dormitaban desde los orígenes de la creación los restos y las ruinas de lo que en su día fue el paraíso de los hombres.
Era el secreto mejor guardado de la masonería, y era la sola potestad que tenía Remigio cómo único protector de la quinta puerta y de su quinta llave. Esa vigilancia, unida a la conservación de todo el enmarañado complejo subterráneo era su trabajo y su principal faena. Ahora todo estaba en peligro de abrirse al vicio y a la fragilidad del hombre. Había llegado el momento de atacar sin ninguna piedad a los poderosos entrometidos.
Cuando estaba sobrio, Rafael era apacible y muy respetuoso con todo el mundo, sin más problemas que añadir, su apasionada manera para entender la religión y tener una empecinada creencia religiosa que estaba derivada de su radical interpretación de los principios ortodoxos del cristianismo.
Capitulo 10
Remigio en las raras ocasiones que le dejaba libre la taberna mixta en el pueblo de Cos, deleitaba su aventurera ilusión explorando en solitario una cueva, en donde dormitaban desde los orígenes de la creación los restos y las ruinas de lo que en su día fue el paraíso de los hombres.