Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

El encuentro entre el padre y el hijo se consumó en la habitación privada del Caudillo.
Fue tan tierno dulce y conmovedor el encuentro, que lo recordaba siempre con simpatía.
Durante dos largos días completos, ninguno de los tres miembros de la familia Godoy había salido de los aposentos.
El padre interrogaba a Marcos impaciente por saber por boca de su hijo todo lo que había sucedido desde que se separaron en el frente de Cerro Muriano.
Como todavía faltaba una hora para la llegada, Blanco cansado, se retiró a su despacho y ordenó que le sirvieran allí la comida, porque todavía pasará bastante tiempo hasta la llegada de los viajeros.
El encuentro entre el padre y el hijo se consumó en la habitación privada del Caudillo.
Fue tan tierno dulce y conmovedor el encuentro, que lo recordaba siempre con simpatía.
_ A sus órdenes Excelencia dijo el Jefe de la Casa Militar saludando con el brazo en alto.
El Caudillo Rojo de Belálcazar se retiró a sus aposentos satisfecho de tener al lado para siempre a sus hijos.
Como todavía faltaba una hora para la llegada, Blanco cansado, se retiró a su despacho y ordenó que le sirvieran allí la comida, porque todavía pasará bastante tiempo hasta la llegada de los viajeros.
_ Todos los agentes estarán por encima de los militares, policías y de la población civil, y sólo responderán de sus actos delante de nosotros, en las reuniones periódicas de trabajo y muchas gracias por su inestimable servicio mí amigo Blanco; cuando mis hijos lleguen a Burgos avíseme, estaré en mis aposentos.
_ A sus órdenes Excelencia dijo el Jefe de la Casa Militar saludando con el brazo en alto.
El Caudillo Rojo de Belálcazar se retiró a sus aposentos satisfecho de tener al lado para siempre a sus hijos.
_ Marcos es un gran profesional para la información y por su considerable experiencia con los comunistas, es el hombre ideal para combatir a esos enemigos del Régimen y de España.
Él los conoce a la perfección y se encargará con Roberto de reorganizar el contraespionaje, centrando el servicio en un cuerpo autónomo de gente profesional.
_ Todos los agentes estarán por encima de los militares, policías y de la población civil, y sólo responderán de sus actos delante de nosotros, en las reuniones periódicas de trabajo y muchas gracias por su inestimable servicio mí amigo Blanco; cuando mis hijos lleguen a Burgos avíseme, estaré en mis aposentos.
_ Cierto querido amigo, ese será el puesto que ocupe y muchas gracias por tan buen consejo.
_ Marcos es un gran profesional para la información y por su considerable experiencia con los comunistas, es el hombre ideal para combatir a esos enemigos del Régimen y de España.
Él los conoce a la perfección y se encargará con Roberto de reorganizar el contraespionaje, centrando el servicio en un cuerpo autónomo de gente profesional.
Blanco al no obtener respuesta, continuó:
_ Marcos es un especialista en seguridad, según me dijo Roberto y deberá de ocuparse en reorganizar los servicios para la seguridad del Estado.
_ ¿No cree usted Excelencia?
_ Cierto querido amigo, ese será el puesto que ocupe y muchas gracias por tan buen consejo.
_ En el momento que estén ustedes juntos, lo mejor para ellos, para nosotros y para el régimen, es que trabajen los dos en el mismo departamento.
Blanco al no obtener respuesta, continuó:
_ Marcos es un especialista en seguridad, según me dijo Roberto y deberá de ocuparse en reorganizar los servicios para la seguridad del Estado.
_ ¿No cree usted Excelencia?
Blanco se sentó al lado del Caudillo en las grandes buta-cas paladeando el excelente sabor de la botella de coñac francés, comentando:
_ Excelencia ahora debe ser usted prudente con sus hijos.
_ En el momento que estén ustedes juntos, lo mejor para ellos, para nosotros y para el régimen, es que trabajen los dos en el mismo departamento.
Cuando penetró el General Blanco y le comunico que ya estaban de camino y que llegarían sobre las tres de la tarde a Burgos la cara del dictador cambió radicalmente.
Paulino se ilusionó tanto que mandó al asistente que les sirviera a los dos una copa de buen coñac.
Blanco se sentó al lado del Caudillo en las grandes buta-cas paladeando el excelente sabor de la botella de coñac francés, comentando:
_ Excelencia ahora debe ser usted prudente con sus hijos.
CAPITANÍA BURGOS 1950
El Caudillo Rojo esperaba impaciente noticias de Irún y la larga espera le inquietaba sobremanera poniéndole más nervioso.
Cuando penetró el General Blanco y le comunico que ya estaban de camino y que llegarían sobre las tres de la tarde a Burgos la cara del dictador cambió radicalmente.
Paulino se ilusionó tanto que mandó al asistente que les sirviera a los dos una copa de buen coñac.
Marcos viajaba hasta Burgos para saber algo más sobre las extraordinarias aventuras de su padre.
Un hombre que sin pedir nada a nadie es transformado en dictador.
CAPITANÍA BURGOS 1950
El Caudillo Rojo esperaba impaciente noticias de Irún y la larga espera le inquietaba sobremanera poniéndole más nervioso.
Una esperanza tan extraordinaria, para una familia de campesinos, era impensable para otras personas que no son oriundas de la alta sierra de Andalucía que lindaba con Extremadura.
Una virtud heredada de los romanos y de los Emires árabes de Córdoba, una bella ciudad de los Omeyas de Bagdad.
Marcos viajaba hasta Burgos para saber algo más sobre las extraordinarias aventuras de su padre.
Un hombre que sin pedir nada a nadie es transformado en dictador.
En silencio, esperó paciente la llegada hasta Burgos, en donde se aclararían de una vez todas sus dudas.
Una esperanza tan extraordinaria, para una familia de campesinos, era impensable para otras personas que no son oriundas de la alta sierra de Andalucía que lindaba con Extremadura.
Una virtud heredada de los romanos y de los Emires árabes de Córdoba, una bella ciudad de los Omeyas de Bagdad.
Marcos mientras viaja a Burgos a toda velocidad, pen-saba en el parecido de su padre con Franco.
Ahora veía con mucha más claridad los eventos pasados y las coincidencias que le reafirmaban en la tesis del doble del Caudillo.
Ahora estaba seguro que el verdadero Franco había muerto en el sabotaje de San Sebastián.
En silencio, esperó paciente la llegada hasta Burgos, en donde se aclararían de una vez todas sus dudas.
Los hermanos en silencio montaron en el coche blindado, que estaba rodeado de la Guardia Civil y escoltado por motoristas de la guardia de Franco.
Marcos mientras viaja a Burgos a toda velocidad, pen-saba en el parecido de su padre con Franco.
Ahora veía con mucha más claridad los eventos pasados y las coincidencias que le reafirmaban en la tesis del doble del Caudillo.
Ahora estaba seguro que el verdadero Franco había muerto en el sabotaje de San Sebastián.
Roberto tocó un timbre que había en la mesa y un policía entró y después de cuadrarse, pregunto.
_ ¡Ordena usted alguna cosa señor!
_ ¡Que preparen el coche! Marchamos ahora mismo a Burgos.
_ Ya está dispuesto y con la escolta Excelencia.
_ En cuanto usted lo disponga partimos.
Los hermanos en silencio montaron en el coche blindado, que estaba rodeado de la Guardia Civil y escoltado por motoristas de la guardia de Franco.
_ Padre se encuentra perfectamente esta mejor que nunca, nos está esperando a los dos en Burgos.
De inmediato nos vamos de la zona para estar lo antes posible con él, mí querido hermano.
Roberto tocó un timbre que había en la mesa y un policía entró y después de cuadrarse, pregunto.
_ ¡Ordena usted alguna cosa señor!
_ ¡Que preparen el coche! Marchamos ahora mismo a Burgos.
_ Ya está dispuesto y con la escolta Excelencia.
_ En cuanto usted lo disponga partimos.
En cuanto los hermanos se calmaron Marcos le preguntó:
_ ¿Dónde está nuestro padre?
_ Padre se encuentra perfectamente esta mejor que nunca, nos está esperando a los dos en Burgos.
De inmediato nos vamos de la zona para estar lo antes posible con él, mí querido hermano.
Cuando este vio al hermano que entraba por la puerta del despacho, se levantó de un salto y se fue a él fundiéndose los dos en un fortísimo abrazo.
En cuanto los hermanos se calmaron Marcos le preguntó:
_ ¿Dónde está nuestro padre?
Hacía la mitad del pasillo uno de los policías llamo a una de las puertas y girando dijo amablemente:
Entre usted en el despacho señor, porque dentro le están esperando.
Al entrar el asombro de Marcos fue inmenso al ver a Roberto sentado en el despacho.
Cuando este vio al hermano que entraba por la puerta del despacho, se levantó de un salto y se fue a él fundiéndose los dos en un fortísimo abrazo.
Un poco inseguro de lo que le podía suceder desde ahora en adelante, marchó detrás de ellos por las dependencias de la aduana y siguió con ellos hasta que entraron en un largo pasillo donde había puertas a los dos lados.
Hacía la mitad del pasillo uno de los policías llamo a una de las puertas y girando dijo amablemente:
Entre usted en el despacho señor, porque dentro le están esperando.
Al entrar el asombro de Marcos fue inmenso al ver a Roberto sentado en el despacho.
Enseguida se acercaron dos hombres vestidos de paisano, con el aspecto de policías y amablemente le rogaron que les acompañase.
Un poco inseguro de lo que le podía suceder desde ahora en adelante, marchó detrás de ellos por las dependencias de la aduana y siguió con ellos hasta que entraron en un largo pasillo donde había puertas a los dos lados.
Una vez dentro de la frontera española presentó el pasaporte al primer carabinero que vio y este al examinar el documento hizo una señal que no pasó inadvertida para Marcos.
Enseguida se acercaron dos hombres vestidos de paisano, con el aspecto de policías y amablemente le rogaron que les acompañase.
Marcos inquieto y nervioso se apeó del tren y por el largo corredor con la maleta en la mano, se dirigió al edificio de la Aduana española que estaba al otro lado de la esta-ción Francesa.
Una vez dentro de la frontera española presentó el pasaporte al primer carabinero que vio y este al examinar el documento hizo una señal que no pasó inadvertida para Marcos.
_ Señor prepárese usted la documentación y tenga todo el equipaje a mano, porque ya estamos cerca de Hendaya.
No había terminado aún Marcos de vestirse y de preparar la maleta, cuando el tren entraba en la estación.
Marcos inquieto y nervioso se apeó del tren y por el largo corredor con la maleta en la mano, se dirigió al edificio de la Aduana española que estaba al otro lado de la esta-ción Francesa.
buenas noches cortes, yo cene sin cordero ni vino rioja y un buen postre se lo
llevo todos el dictador rojo.
Es una novela solamente, no pretendo con ella hacer historia, pero se me ocurrió el argumento y zas... novela nueva.
Ya estaba amaneciendo fuera del tren, cuando le despertó el supervisor golpeando discretamente la puerta de su departamento.
Le aviso cuando el tren ya estaba a punto de penetrar a la frontera española.
_ Señor prepárese usted la documentación y tenga todo el equipaje a mano, porque ya estamos cerca de Hendaya.
No había terminado aún Marcos de vestirse y de preparar la maleta, cuando el tren entraba en la estación.
Después de estrechar efusivamente la mano de los dos, Marcos se retira a su departamento y después de cerrarlo por dentro se acostó, no sin antes poner su inseparable pistola debajo de la almohada.
Ya estaba amaneciendo fuera del tren, cuando le despertó el supervisor golpeando discretamente la puerta de su departamento.
Le aviso cuando el tren ya estaba a punto de penetrar a la frontera española.
Dijo Marcos y finalizó:
_ Ahora si sus señorías tienen a bien disculparme, debo retirarme a reposar para llegar mañana en forma a España en donde me esperan tareas agotadoras.
Que pasen ustedes buena noche señores, para mí es un verdadero placer, dialogar con personas como ustedes dos.
Después de estrechar efusivamente la mano de los dos, Marcos se retira a su departamento y después de cerrarlo por dentro se acostó, no sin antes poner su inseparable pistola debajo de la almohada.
_ España tendrá que hacer algunas reformas superficiales del sistema actual, de cara a la política internacional u una vez hecha la corta reforma de la extrema rigidez interior del régimen, los aliados se pondrán contentos con ese liviano cambio.
Dijo Marcos y finalizó:
_ Ahora si sus señorías tienen a bien disculparme, debo retirarme a reposar para llegar mañana en forma a España en donde me esperan tareas agotadoras.
Que pasen ustedes buena noche señores, para mí es un verdadero placer, dialogar con personas como ustedes dos.
_ ¡Es cierto!
_ ¿Pero que opina usted del capitalismo de las democracias europeas?
Termino Juan.
_ España tendrá que hacer algunas reformas superficiales del sistema actual, de cara a la política internacional u una vez hecha la corta reforma de la extrema rigidez interior del régimen, los aliados se pondrán contentos con ese liviano cambio.
_ ¡Ni buena ni mala! Dijo Marcos y continuó:
_ Nuestro Caudillo con su habitual sabiduría y maestría sabrá maniobrar certeramente ante tanta insidia. Ustedes ya saben que el Generalísimo Franco ha maniobrado en otras ocasiones bastante más difíciles que las de ahora.
El comunismo, amigos, es lo más opuesto a la ideología de los países aliados y todos saben que la Nación Norteamericana jamás permitiría que la Península Ibérica pueda entrar a formar parte del espacio Soviético.
_ ¡Es cierto!
_ ¿Pero que opina usted del capitalismo de las democracias europeas?
Termino Juan.
_ ¿Qué opina usted, del difícil conflicto que aprisiona a España, debido a la intolerancia de las potencias aliadas?
Le pregunto el llamado Juan.
_ ¡Ni buena ni mala! Dijo Marcos y continuó:
_ Nuestro Caudillo con su habitual sabiduría y maestría sabrá maniobrar certeramente ante tanta insidia. Ustedes ya saben que el Generalísimo Franco ha maniobrado en otras ocasiones bastante más difíciles que las de ahora.
El comunismo, amigos, es lo más opuesto a la ideología de los países aliados y todos saben que la Nación Norteamericana jamás permitiría que la Península Ibérica pueda entrar a formar parte del espacio Soviético.
Los tres comensales forzaron con el ardor del vino una cierta cordialidad y con el calor de las conversaciones la tertulia tomo un derrotero difícil para Marcos.
_ ¿Qué opina usted, del difícil conflicto que aprisiona a España, debido a la intolerancia de las potencias aliadas?
Le pregunto el llamado Juan.
Cuando el excelente vino que todos bebían comenzó a calentar el ambiente cierto tono de confianza se estable-ció entre los tres comensales y uno de los dos se presentó a Marcos, diciendo:
Mí nombre es Juan y mi socio se llama Luís.
Marcos estrechó las manos y se presentó a ellos diciendo:
Me llamo José María González y trabajo como Agregado Cultural en las oficinas de la Embajada en París.
Los tres comensales forzaron con el ardor del vino una cierta cordialidad y con el calor de las conversaciones la tertulia tomo un derrotero difícil para Marcos.
Los compañeros de mesa hablaban animadamente de los negocios, comentando la escasa rentabilidad de los depósitos de dinero negro que tenían en bancos Suizos.
Cuando el excelente vino que todos bebían comenzó a calentar el ambiente cierto tono de confianza se estable-ció entre los tres comensales y uno de los dos se presentó a Marcos, diciendo:
Mí nombre es Juan y mi socio se llama Luís.
Marcos estrechó las manos y se presentó a ellos diciendo:
Me llamo José María González y trabajo como Agregado Cultural en las oficinas de la Embajada en París.
La cena que le sirvieron, estaba compuesta de asado de cordero lechal aderezado con ensalada, acompañado de un buen vino tinto de Rioja.
Cenó saboreando las viandas muy despacio con excelente apetito y verdadero placer.
Los compañeros de mesa hablaban animadamente de los negocios, comentando la escasa rentabilidad de los depósitos de dinero negro que tenían en bancos Suizos.
Entonces el maître le ofreció un asiento libre en un hueco en donde había una mesa de cuatro comensales que estaba ocupada por dos señores, elegantemente vestidos, de mediana edad.
Todas las demás mesas estaban ocupadas por elegantes viajeros y por gente de aparente buena posición.
La cena que le sirvieron, estaba compuesta de asado de cordero lechal aderezado con ensalada, acompañado de un buen vino tinto de Rioja.
Cenó saboreando las viandas muy despacio con excelente apetito y verdadero placer.
A las diez de la noche entraba Marcos en el vagón comedor y al verle el camarero se le aproximo con disculpas porque no quedaban más mesas vacías.
Entonces el maître le ofreció un asiento libre en un hueco en donde había una mesa de cuatro comensales que estaba ocupada por dos señores, elegantemente vestidos, de mediana edad.
Todas las demás mesas estaban ocupadas por elegantes viajeros y por gente de aparente buena posición.
Marcos más reposado, se aseó, se afeitó, en el preciso instante en que el expreso que salía hacía España arrancaba de la estación.
Abrió su maleta, y mientras vestía otro traje, que le parecía más discreto para la cena en el restaurante del tren, pensaba que cuando llegase a España se tendría que comprar ropa nueva.
A las diez de la noche entraba Marcos en el vagón comedor y al verle el camarero se le aproximo con disculpas porque no quedaban más mesas vacías.
Antes de que cerrar la puerta del departamento, el revisor le avisó de que la cena se serviría en el vagón restaurante del tren a partir de las diez de la noche.
Marcos más reposado, se aseó, se afeitó, en el preciso instante en que el expreso que salía hacía España arrancaba de la estación.
Abrió su maleta, y mientras vestía otro traje, que le parecía más discreto para la cena en el restaurante del tren, pensaba que cuando llegase a España se tendría que comprar ropa nueva.
Al atardecer montó en el coche cama y junto a su maleta, es acomodado por el interventor del vagón en el lujoso apartamento que le correspondia.
Antes de que cerrar la puerta del departamento, el revisor le avisó de que la cena se serviría en el vagón restaurante del tren a partir de las diez de la noche.
Aunque Marcos pensaba con mucha razón que difícil-mente volverían a verse de nuevo.
La marcha a España le emocionaba sobre manera, aunque viajase con incertidumbre sabiendo que era su padre y su hermano Roberto, los que tenían que estar detrás de estos sucesos tan asombrosos.
Al atardecer montó en el coche cama y junto a su maleta, es acomodado por el interventor del vagón en el lujoso apartamento que le correspondia.
Dejando el piso tal como estaba antes y después de quemar las instrucciones, Marcos abandona el apartamento de su amiga, dejando una nota con disculpas, para que su antigua compañera de la resistencia no se preocupara por tan inesperada desaparición.
Aunque Marcos pensaba con mucha razón que difícil-mente volverían a verse de nuevo.
La marcha a España le emocionaba sobre manera, aunque viajase con incertidumbre sabiendo que era su padre y su hermano Roberto, los que tenían que estar detrás de estos sucesos tan asombrosos.
_ Desde ahora, y hasta nuevas indicaciones, es usted un diplomático de la Embajada Española en París y se llama José María González.
_ Tomará usted el tren de noche y viajará sin temor hasta Irún, en donde le estarán esperando.
_ Destruya los documentos y el sobre después de leerlos.
_ ¡Buena suerte!
Dejando el piso tal como estaba antes y después de quemar las instrucciones, Marcos abandona el apartamento de su amiga, dejando una nota con disculpas, para que su antigua compañera de la resistencia no se preocupara por tan inesperada desaparición.
Había una hoja escrita a maquina, con las siguientes instrucciones:
_ Desde ahora, y hasta nuevas indicaciones, es usted un diplomático de la Embajada Española en París y se llama José María González.
_ Tomará usted el tren de noche y viajará sin temor hasta Irún, en donde le estarán esperando.
_ Destruya los documentos y el sobre después de leerlos.
_ ¡Buena suerte!
Todo estaba acompañado del billete de coche cama para el expreso de noche que salía desde la estación de Austerliz hacía España.
Había una hoja escrita a maquina, con las siguientes instrucciones:
Dentro del sobre había un pasaporte diplomático con su fotografía y una tarjeta nueva de identidad española con su nombre.
Todo estaba acompañado del billete de coche cama para el expreso de noche que salía desde la estación de Austerliz hacía España.
Una vez en el apartamento, ya más tranquilo, arrancó el lacre del sobre y esparció su contenido encima de la mesa de centro que su amiga tenía en el salón.
Dentro del sobre había un pasaporte diplomático con su fotografía y una tarjeta nueva de identidad española con su nombre.