Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

Carmelita esta lavando,
Los pañales de su niño,
Con ojeadas al hombre,
Que pesca cerca del río.
El niño, ahíto de leche,
Su boca suelta la teta,
Con la mano que acaricia,
El pecho de la Carmela.
Las luces de la mañana,
Se funden en los sentidos,
Entre rumores del agua,
Que forman los remolinos.
Las nubes cubren la luna,
Y la oscuridad se acerca,
Haciendo brillar las brasas,
Con remolinos de tierra.
El niño, ahíto de leche,
Su boca suelta la teta,
Con la mano que acaricia,
El pecho de la Carmela.
El Candongo está soñando,
Con sonrisa placentera,
Con un banquete entre razas,
Que coman de su cazuela.
Las nubes cubren la luna,
Y la oscuridad se acerca,
Haciendo brillar las brasas,
Con remolinos de tierra.
Y calmado el campamento,
La quietud al mundo llega,
Mientras un perro devora,
La carne de la placenta.
El Candongo está soñando,
Con sonrisa placentera,
Con un banquete entre razas,
Que coman de su cazuela.
La vida sigue su curso,
En el andar por la tierra,
Y la libertad gitana,
Con el sueño se doblega.
Y calmado el campamento,
La quietud al mundo llega,
Mientras un perro devora,
La carne de la placenta.
En el interior del carro,
El niño mama la teta,
Y su madre acariciando,
Su tierna cara canela.
La vida sigue su curso,
En el andar por la tierra,
Y la libertad gitana,
Con el sueño se doblega.
Entrando plena la noche,
Se calman ya las cegueras,
Y la escarcha entre los carros,
Pinta la tierra de seda.
En el interior del carro,
El niño mama la teta,
Y su madre acariciando,
Su tierna cara canela.
Las estrellas en el cielo,
Con sus guiños hacen señas,
A Carmelita la guapa,
Con la luz de luna llena.
Entrando plena la noche,
Se calman ya las cegueras,
Y la escarcha entre los carros,
Pinta la tierra de seda.
La luna tiende su manto,
Al compás de las cazuelas,
Que brillan entre la brasa,
Y los humos de la hoguera.
Las estrellas en el cielo,
Con sus guiños hacen señas,
A Carmelita la guapa,
Con la luz de luna llena.
El gitano al ir creciendo,
Las penas las deja fuera,
Jugando entre los matojos,
Y entre las jaras camperas.
La luna tiende su manto,
Al compás de las cazuelas,
Que brillan entre la brasa,
Y los humos de la hoguera.
Pusieron al gitanillo,
Nombres de mucha solera,
Así se llama el mocito,
Candongo Reyes Utrera,
El gitano al ir creciendo,
Las penas las deja fuera,
Jugando entre los matojos,
Y entre las jaras camperas.
Pusieron al gitanillo,
Nombres de mucha solera,
Así se llama el mocito,
Candongo Reyes Utrera,
Llorar y gemir gitanos,
Que por llorar, nadie muera,
Se muere de malo ó viejo,
O por la faca campera.
Son los hijos de la angustia,
De vivir en esta tierra,
Sufriendo por los desprecios,
Que su libertad genera.
Las gitanas calentando,
Agua clara de la sierra,
Sus manos están lavando,
La tierna cara canela.
Llorar y gemir gitanos,
Que por llorar, nadie muera,
Se muere de malo ó viejo,
O por la faca campera.
Las gitanas calentando,
Agua clara de la sierra,
Sus manos están lavando,
La tierna cara canela.
La Carmela es levantada,
A hombros por la vereda,
Entre gritos de gargantas,
En homenaje á la hembra.
Con el paso de los meses,
Como semilla en la tierra,
Brota la vida Gitana,
Del vientre de la Carmela.
El Candongo con la mano,
Se rasga la camiseta,
Gritando al aire y al cielo,
Su felicidad completa.
La Carmela es levantada,
A hombros por la vereda,
Entre gritos de gargantas,
En homenaje á la hembra.
La sabana de la noche,
La Carmelita contempla,
Y se la muestra a Candongo,
Con alaridos de fiesta.
El Candongo con la mano,
Se rasga la camiseta,
Gritando al aire y al cielo,
Su felicidad completa.
Una gitana matrona,
Que sale de la carreta,
Enseña la tela blanca,
Manchada de sangre fresca.
La sabana de la noche,
La Carmelita contempla,
Y se la muestra a Candongo,
Con alaridos de fiesta.
En el pescante, Candongo,
Con el mechón de sus greñas,
Tapando sus verdes ojos,
De felicidad completa.
Una gitana matrona,
Que sale de la carreta,
Enseña la tela blanca,
Manchada de sangre fresca.
Al nacimiento del alba,
Cuando la luna se acuesta,
Se recogen los avíos,
Para vagar por la tierra.
En el pescante, Candongo,
Con el mechón de sus greñas,
Tapando sus verdes ojos,
De felicidad completa.
Es el misterio gitano,
El honor de su nobleza,
De picaresca finura,
Con sangre de Macarena.
Al nacimiento del alba,
Cuando la luna se acuesta,
Se recogen los avíos,
Para vagar por la tierra.
Cante hondo entre jarales,
Gritos de fuentes vaqueras,
Rincones del alabastro,
De rostros finos de piedra.
Es el misterio gitano,
El honor de su nobleza,
De picaresca finura,
Con sangre de Macarena.
Fuera con tiento y fandangos,
Se calientan las ideas,
En quejidos de guitarra,
Como lo pide la tierra.
Cante hondo entre jarales,
Gritos de fuentes vaqueras,
Rincones del alabastro,
De rostros finos de piedra.
En el nido de su carro,
Entre el amor y la pena,
Entre el sudor de dos cuerpos,
Entre olores de canela.
Fuera con tiento y fandangos,
Se calientan las ideas,
En quejidos de guitarra,
Como lo pide la tierra.
La boda de los Candongos,
Con cánticos se celebra,
Mientras corre el vino viejo,
En las entrañas sin cena.
En el nido de su carro,
Entre el amor y la pena,
Entre el sudor de dos cuerpos,
Entre olores de canela.
La boda de los Candongos,
Con cánticos se celebra,
Mientras corre el vino viejo,
En las entrañas sin cena.
Y esa lid entre gitanos,
De rojo la sangre paga,
Con sonrisa de la muerte,
Por acero de la faca.
La Carmela está bailando,
Con remolinos de falda,
Pisando sus pies desnudos,
El polvo que ella levanta.
Un taranto que se siente,
Con rasgueo de guitarra,
En la noche sarracena,
Acallando a las cigarras.
Con cadencia de caminos,
La caravana se afana,
Mezclando su caminar,
Entre los canchos y jaras.
Cuando la noche esta cerca,
Es cuando el carro se para,
Y se alumbran las hogueras,
Con maderas y retamas.
Con cadencia de caminos,
La caravana se afana,
Mezclando su caminar,
Entre los canchos y jaras.
La esencia de los gitanos,
Camina por la mañana,
Junto a la lona del carro,
La Carmela lo llevaba.
La llaman la re bonita,
Por ser Calé con mil gracias,
Con cara de noche y luna,
Y el embrujo de su raza.
La esencia de los gitanos,
Camina por la mañana,
Junto a la lona del carro,
La Carmela lo llevaba.
Es un carro de Gitanos,
De Cales de pura raza,
Y por la lona entreabierta,
La Carmela lo guiaba.
crispulo, Jesus es paz y esperanza, sino su muerte y resurreccion no tienen ningun sentido, por medio de El nos salvamos, que pase buen dia
Es bien cierto que Jesús predico la paz y la esperanza, en aquellos tiempos de ignorancia y analfabetismo profundo que tenía la población en las tierras de una Palestina dominada por el Imperio Romano.
Pero también es bien cierto que los hombres aunque estén cultivados por las letras y por la abundancia de bienes materiales, no dejan de matarse entre ellos por la intransigencia de fanatismos religiosos que nos llevan al desastre.
Dicen las sagradas escrituras que Nuestro Dios Padre deja al libre ... (ver texto completo)
buenas noches crispulo saludos desde
el foro de alamedilla
gracias por la bonita poesia
Buenos días a todos desde el foro de San Pedro de Mérida.
Hoy es sábado 4 de diciembre y el tiempo está frió, aunque la nieve ha dejado de caer, que tengáis todos un buen fin de semana y en especial a Marcos y familia que lo han pasado mal.
Críspulo desde Torrelavega
Jesús mi apreciada Mª Carmen, fue un ciudadano Judío circuncidado, como ejemplo de la obediencia de sus padres al Sanedrín y las reglas del Talmud y la Tóra.
Los Judíos le repudian todavía, porque jamás le admitieron como hijo legitimo de su Padre, el Dios de Israel.
La ceguera de Israel arrastrará a la humanidad al desastre, porque jamás dejará de correr la sangre de los hombres por las calles de Jerusalem.
Mientras el fanatismo religioso de las dos religiones monoteístas (que están hoy enfrentadas ... (ver texto completo)
buenas tardes corte que yo comí.
Buenas tardes a todos desde Torrelavega nevada y fria
Críspulo
Yo me era negra y me vistieron de verde.
Subir a un árbol para coger peces.
Tanto el jade como las piedras se calcinan.
Trepar al árbol en busca de peces.
Destruir todo y a todos
Pedir leche a la gallina.
Destrucción indiscriminada de cosas o personas tanto buenas como malas.
Pedir peras al olmo.
Si el jade no está labrado, resulta inútil.
Los adversarios siempre se topan en un camino estrecho.
Una persona que no recibe educación no puede llegar a ser competente.
Los enemigos están destinados a encontrarse en un camino estrecho.
Como brotes de bambú después de la lluvia primaveral.
El pescador saca provecho de la riña entre el martín pescador y la almeja.
Surgir como hongos.
Cuando la garza y la almeja riñen, el beneficiado es el pescador.
Negociar con un tigre pidiéndole su piel.
La tercera parte seca provecho de la rivalidad.
Consultar con un malvado para que abandone sus intereses.
Cuando dos pleitean, un tercero saca provecho.