Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
De ninguno has de decir lo que de ti no quisieras oir.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
De necios es huir del consejo.
De mercader a ladrón, un escalón.
De necios es huir de consejos.
De médico, poeta y loco, todos tenemos un poco.
De
Navidad a
San Juan, seis meses van.
Demasiado pedo para la mula.
De
Navidad a
San Juan, año cabal.
Demasiado al Este es el Oeste.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
De nada sirve lo
ganado, si no está bien empleado.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
De músicos, poetas y locos, todos tenemos un poco.
De mala vid, mal sarmiento.
De músico, poeta, y loco, todos tenemos un poco.
De malas tripas, malas morcillas.
De músico, poeta y loco todos tenemos un poco.
De mala sangre, malas morcillas.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
De mala ropa no sale un buen traje.
Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
De morir hay mil modos; de nacer uno sólo.
Del viejo el consejo.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Del uso viene el abuso.
De molinero cambiarás, pero de
báscula no pasarás.
De lunes la luna es buena.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
De lunes a martes, pocos se llevan las artes.
De mercader a ladrón, un escalón.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.
De
médico, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Del tronco caído todos hacen leña.
Demasiado pedo para la mula.
Del trabajo nace el descansar.
Demasiado al Este es el Oeste.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
De mala vid, mal sarmiento.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
De malas tripas, malas morcillas.
Del que tiene dinero suenan bien hasta los pedos.
De mala sangre, malas morcillas.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
De mala ropa no sale un buen
traje.
Del que mucho cela su mujer, guárdate como de Lucifer.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Del viejo el consejo.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Del uso viene el abuso.
De los muertos no se hable sino bien.
De lunes la luna es buena.
De los hijos, el que muere, el más querido.
De lunes a martes, pocos se llevan las artes.
De los escarmentados surjen los avisados.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.
De los escarmentados, nacen los avisados.
Del tronco caído todos hacen leña.
De los escarmentados nacen los avisados.
Del trabajo nace el descansar.
De los enemigos los menos.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
De los cuarenta para arriba, no te mojes la barriga.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
De los cuarenta para arriba no te mojes la barriga.
Del
santo me espanto, del pillo, no tanto.
De los celos, se engendran los cuernos.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
Del que tiene dinero suenan bien hasta los pedos.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
De los 50 para arriba, no te mojes ni la barriga.
Del que mucho cela su mujer, guárdate como de Lucifer.
De lo que veas, la mitad creas.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
De los nublados sale el sol y de las
tormentas, la bonanza.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
De los muertos no se hable sino bien.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
De los hijos, el que muere, el más querido.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
De los escarmentados surjen los avisados.