Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:
De quien se ausentó, hacemos cuenta de que se murió.
Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.
De quien no has tratado, no jures que es hombre honrado.
Desconfía del
médico joven y del barbero viejo.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Descansa el corazón, contando su pasión.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
De
San Germán a San Gabriel el melón sabe a miel, pero de San Sixto a
Santa Sofía lo mejor es la
sandía.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
De saltamontes a chicharra poco marra.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
De sabios es variar de opinión.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
De sabios es cambiar de parecer.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
De poniente, ni viento ni gente.
De ruin madera no harás buena mesa.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
De poeta y loco, todos tenemos un poco.
De refranes y cantares, tiene el
pueblo mil millares.
De poetas, tontos y locos, todos tenemos un poco.
De raza le viene al galgo el ser rabilargo.
De pico, todos somos ricos.
De quien se ausentó, hacemos cuenta de que se murió.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
De quien no has tratado, no jures que es hombre honrado.
De pequeñico se doma al mimbre.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
De penas y de cenas, están las sepulturas llenas.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
De padres gatos, hijos michinos.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
De padres cantores, hijos jilgueros.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
De padres asientos, hijos taburetes.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
De padre carpintero, hijo zoquete.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
De ovejas blancas, nacen corderos negros.
De poniente, ni viento ni gente.
De oveja negra, borrego blanco.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
De poeta y loco, todos tenemos un poco.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
De poetas, tontos y locos, todos tenemos un poco.
De Octubre a primeros, repón los aperos.
De pico, todos somos ricos.
Dentro de cien años, todos calvos.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
De pequeñico se doma al mimbre.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
De penas y de cenas, están las sepulturas llenas.
De noche todos los gatos son negros.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
De ninguno seas muy compañero.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
De ninguno has de decir lo que de ti no quisieras oir.
De padres gatos, hijos michinos.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
De padres cantores, hijos jilgueros.
De necios es huir del consejo.
De padres asientos, hijos taburetes.
De necios es huir de consejos.
De padre carpintero, hijo zoquete.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
De
ovejas blancas, nacen corderos negros.
De Navidad a San Juan, año cabal.
De
oveja negra, borrego blanco.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
De músicos, poetas y locos, todos tenemos un poco.
De Octubre a primeros, repón los
aperos.
De músico, poeta, y loco, todos tenemos un poco.
Dentro de cien años, todos calvos.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
De
noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
De
noche todos los gatos son negros.
De mozo rezongador nunca buena labor.
De
noche madrugan los arrieros.
De morir hay mil modos; de nacer uno sólo.
De ninguno seas muy compañero.