Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

El huésped y el pez, a los tres días huelen.
El infierno está lleno de buenos deseos y el cielo de buenas obras.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
El huésped dos alegrías da, una cuando llega y otra cuando se va.
El inferior pecha lo que el superior pega.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
El inferior paga las culpas del superior.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
El indio no mata, lo que mata es la flecha.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
El hombre y el oso, entre más feo más hermoso.
El ignorante es poco tolerante.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
El ignorante al ciego es semejante.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
El humo al suelo, agua en el cielo.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
El huevo, mientras más cocido, más duro.
El hombre reina y la mujer gobierna.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
El hombre que no se equivoca no es humano.
El huésped y la pesca, a los tres días apestan.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
El huésped y el pez, a los tres días huelen.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
El hombre propone y Dios dispone.
El huésped dos alegrías da, una cuando llega y otra cuando se va.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
El hombre pone, y la mujer dispone.
El hombre y el oso, entre más feo más hermoso.
El hombre pone y la mujer dispone.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
El hombre reina y la mujer gobierna.
El hombre más insignificante y débil puede hacer algún daño.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
El hombre que no se equivoca no es humano.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Tienes razón Crispulo, pero no te contestes a ti mismo.
El hombre propone y Dios dispone.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
El hombre es un animal de costumbre.
El hombre pone, y la mujer dispone.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
El hombre pone y la mujer dispone.
El hombre es fuego y la mujer estopa: llega el diablo y sopla.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
El hombre es como el oso, mientras más feo más hermoso.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
El hombre es como el oso, entre más peludo, más hermoso.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
El hombre más insignificante y débil puede hacer algún daño.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
El hombre después que le roban, pone candado.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
El hombre descalzo no debe andar sobre ascuas.
El hombre honrado a las diez acostado.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
El hombre es un animal de costumbre.