Mensajes enviados por Críspulo Cortés Cortés:

Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Al ciego no le aprovecha pintura, color, espejo ni figura.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.
Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Al catarro, dale con el jarro.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Al catarro, con el jarro.
Al cabo de cien años, todos seremos calvos.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Al burro y al amo, no hay que cansarlos.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Al burro viejo, la mayor carga y el peor aparejo.
Alcanza, quien no cansa.
Al burro viejo, la mayor carga y el peor aparejo.
Al calvo pelón como al niño cagón.
Al burro viejo, poco verde.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Al buey viejo pasto biche.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Al burro muerto, la cebada al rabo.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Al buen vino, buen tocino.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Al buey viejo no cates abrigo.
Alcalde de aldea, yo no lo sea.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Al buen pagador no le duelen prendas.
Al buen pagador, no le duelen prendas.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Al bueno darás y del malo te apartarás.
Al bueno darás, y del malo te apartarás.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.
Al buen entendedor, pocas palabras le bastan.
Al buen jugador la pelota le viene.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Al buen día, métele en casa.
Al buen día, mételo en casa.
Al buen entendedor con pocas palabras basta.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Al buen callar, lo llaman Sancho.
Al buen comer, llaman Sancho.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Al buen callar, llaman Santo.
Al cabo de cien años, todos seremos calvos.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Al burro y al amo, no hay que cansarlos.
Al burro viejo, poco verde.
Al burro viejo, la mayor carga y el peor aparejo.
Buenos días Victoria Serna
Un feliz día para tu gente y para ti.
Pensamiento
Me abrace en el fuego
que escondieron
mis propias palabras,
soñando,
pues sí te jure amar
y lo jure llorando,
ya nada puedo hacer ... (ver texto completo)
Al bien buscarlo, al mal etarlo.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te has de llegar.
Al burro viejo, poco verde.
Albarcas y coladores, de abedul son las mejores.
Albaricoques de Churriana, unos caen hoy y otros mañana.
Alba roja, vela moja.
Al buey viejo pasto biche.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Al burro muerto, la cebada al rabo.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Al buen vino, buen tocino.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Al buey viejo no cates abrigo.
A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
Al "ayer" lo conocí, pero al "mañana" nunca lo vi.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Al buen pagador no le duelen prendas.
Al buen pagador, no le duelen prendas.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
A la virtud, menester hace espaldas.
Al bueno darás y del malo te apartarás.
Al bueno darás, y del malo te apartarás.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Al buen entendedor, pocas palabras le bastan.
Al buen jugador la pelota le viene.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Al buen día, métele en casa.
Al buen día, mételo en casa.
Al buen entendedor con pocas palabras basta.
Al buen callar, lo llaman Sancho.
Al buen comer, llaman Sancho.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Al buen callar, llaman Santo.
Al amigo, con su vicio. Se le debe querer y atender.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Al bien buscarlo, al mal etarlo.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te has de llegar.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Al barrigón, no le vale faja.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Al bien, buscarlo; al mal, esperarlo.
Al amigo con su vicio.
Albarcas y coladores, de abedul son las mejores.
Albaricoques de Churriana, unos caen hoy y otros mañana.
Alba roja, vela moja.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
A la zorra, candilazo.
Albacete, caga y vete.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
Al "ayer" lo conocí, pero al "mañana" nunca lo vi.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
A la virtud, menester hace espaldas.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Al amigo, con su vicio. Se le debe querer y atender.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Al amigo con su vicio.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
A la mejor puta se le escapa un pedo.