SAN PEDRO DE MERIDA: A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.

A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.

A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
Al "ayer" lo conocí, pero al "mañana" nunca lo vi.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.