Mensajes enviados por Críspulo Cortés Cortés:

De dinero y amistad la mitad de la mitad.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
De donde no hay no se puede sacar.
De diestro a diestro, el más presto.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
De día no veo y de noche me espulgo.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
De día beata, de noche gata.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
De desgraciados está el mundo lleno.
De dolor, nadie murió.
De descansar, nadie murió jamás.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
De desagradecidos está el mundo lleno.
De Dios viene el bien, y de las abejas, la miel.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Enero, buen mes para el carbonero.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
De Dios abajo, cada cual vive de su trabajo.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
De dinero y calidad, la mitad de la mitad.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
De dinero y bondad, siempre la mitad.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
De diestro a diestro, el más presto.
En este mundo al revés, no hay amor sin interés.
De día no veo y de noche me espulgo.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
De día beata, de noche gata.
En esta vida no hay dicha cumplida.
De desgraciados está el mundo lleno.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
De descansar, nadie murió jamás.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
De desagradecidos está el mundo lleno.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Enero, buen mes para el carbonero.
En enero, suda el fresno.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
En enero, se hiela el agua en el puchero.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
En enero no te separes del brasero.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
En enero, enciende la abuela el brasero.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
De desagradecidos está el infierno lleno.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
De desagradecidos está el infierno henchido.
En este mundo al revés, no hay amor sin interés.
De cuero ajeno, correas largas.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
De cuentos suele irse a chismes.
En esta vida no hay dicha cumplida.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
De cualquier maya sale un ratón.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
En enero, suda el fresno.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
En enero, se hiela el agua en el puchero.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
En enero no te separes del brasero.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
De comerciar a robar, poco va.
En enero, enciende la abuela el brasero.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
De desagradecidos está el infierno lleno.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
De cuero ajeno, correas largas.