Mensajes enviados por Críspulo Cortés Cortés:

Después de muerto Juan, saca el orinal.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Después del gusto, que venga el susto.
Destruye al león cuando sólo es un cachorro.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Después que tu pan comí, te encontré en la calle y no te conocí.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
Después de verme robado, compré un candado.
Después del burro muerto, la cebada al rabo.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
Después de la tormenta viene la calma.
Después de tragos y fiestas, mira bien con quien te acuestas.
Después de la tempestad viene la serenidad.
Después de que baile bien aunque sea fea.
Después de la tempestad, viene la calma.
Despues de puta y hechicera, se torno candelera.
Después de la tempestad viene la calma.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Después del arroz, pescado y tocino, se bebe buen vino.
Después de perdido el barco todos son pilotos.
Después de la risa viene el llanto.
Después de niño ahogado, tapan el pozo.
Después de la resaca viene la pleamar.
Después del relámpago viene el trueno.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
Después del niño ahogado, tapan el pozo.
Después de comer, duerme la siesta; y pasea después.
Después de muerto Juan, saca el orinal.
Despacio voy, porque deprisa estoy.
Después del gusto, que venga el susto.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Despacio, que llevo prisa.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
Despacio al pensar, y pronto al ejecutar.
Después del burro muerto, la cebada al rabo.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Después de la tormenta viene la calma.
De Soria, ni aire ni novia.
Después de la tempestad viene la serenidad.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Después de la tempestad, viene la calma.
De sólo aire no vive nadie.
Después de la tempestad viene la calma.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Después del arroz, pescado y tocino, se bebe buen vino.
Desnudos nacimos, y todo nos parece poco para vestirnos.
Después de la risa viene el llanto.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
Después de la resaca viene la pleamar.
Desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Después de comer, duerme la siesta; y pasea después.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Despacio voy, porque deprisa estoy.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
Despacio, que llevo prisa.
De Segovia ni la burra ni la novia.
Despacio al pensar, y pronto al ejecutar.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
De Soria, ni aire ni novia.
Deseando bienes y aguantando males, pasan su vida los mortales.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
De sólo aire no vive nadie.
Desdichas y caminos hacen amigos.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Desnudos nacimos, y todo nos parece poco para vestirnos.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
Desde San Pedro a San Miguel todos los culos cagan bien.
Desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano.
Desde San Antón, una hora más de sol.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano
Desde que se inventó el soplar, se acabó el quemar.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
De Segovia ni la burra ni la novia.