SAN PEDRO DE MERIDA: Después del gusto, que venga el susto.

De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.

De San Germán a San Gabriel el melón sabe a miel, pero de San Sixto a Santa Sofía lo mejor es la sandía.

Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.

Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.

Despacio voy, porque deprisa estoy.

Después del gusto, que venga el susto.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Destruye al león cuando sólo es un cachorro.