BERMEO (Vizcaya)

BERMEO: HISTORIA. Muchos han creído ser esta pobl. la ant....

HISTORIA. Muchos han creído ser esta pobl. la ant. cotonía Flaviobriga que nombra Plinio, en el puerto Amano, y siguiendo las graduaciones de Ptolomeo (que también la menciona), según resultan en varios códices, es la reducción más probable que se le puede dar; pues la colocan 20' al E. del r. Nerva, que pasa por Bilbao, pero en la edición de Erasmo se señala la misma long. al r. que a la colonia, correspondiendo conforme a este antecedente más bien a Bilbao que á Bermeo, como ha querido el señor Cortés en su Dic. de la Esp. Ant., quien se funda ademas para esta reducción en cierta alusión de los nombres Flaviobriga y Bilbao, contra lo que el nombre Bermeo, indicando la grande antigüedad de la pobl. que distingue, pudiera ser el propio á que se sustituyera por algún tiempo el del emperador Flavio, siendo de igual etimología que el apelativo briga, que se conservó unido a este nombre, como ha sucedido en otros muchos casos. Dudamos por tanto pueda resolverse con la seguridad apetecible entre ambas reducciones, careciéndose de antecedentes de bastante autoridad y precisión para ello, olvidadas las antigüedades de uno y otro pueblo. La más remota memoria que se encuentra de esta Bermeo, es en una escritura fecha 10 de febrero del año 1120 de la era (1082), por D. Lope Iñiguez y Doña Tido, su mujer, señora de Vizcaya, quienes dicen donar al monast. de San Millán de la Cogolla, el de San Vicente de Ugarte de Muxica y la igl. de San Miguel del puerto de Bermeo, la cual no existe en el día, ni se sabe dónde estuvo edificada. Los señores de Vizcaya D. Lope Díaz de Haro y su mujer Doña Urraca Alfonso, le dieron título de v. y el fuero de Logroño, por los años de 1230, siendo entonces pueblo o anteigl. Del sen., cuyo privilegio fue confirmado por el rey D. Alonso el Sabio, hallándose en el cerco del cast. de Vuzueta de Éibar, á 12 de agosto. D. Alonso XI confirmó estos fueros en 5 de julio de 1334, ordenando que sus vec., no fuesen represados por deuda propia, que no pagasen portazgos, sino en Toledo, Murcia y Sevilla, y que les fuese libre pescaren Asturias y Galicia. También en 9 del mismo mes dio privilegio para que no pudieran ser aplazados sus vec. sino ante su juez, excepto en caso de alzada: al día siguiente concedió otro para que fuese siempre de la corona de Castilla y no pudiese ser enajenado: todo esto en premio de haberle reconocido por su rey y de los buenos servicios que le prestó en el asedio del peñón llamado San Juan de la Peña, a donde le acompañaron sus vec., desde esta misma v. Pero al poco tiempo volvió al dominio de los señores de Vizcaya, pues a 12 de noviembre de 1335, confirmó sus fueros y privilegios D. Juan Núñez: en 18 de noviembre de 1338 la perdona él mismo todas las diferencias que con él habia tenido; y en 2 de abril de 1342 prescribe la forma que se ha de guardar en las derramas, y ordena que los alc. y 38 hombres abonados, gobiernen la v. Consta de otros muchos privilegios, ya en confirmación, ya ampliando los anteriores, no obstante que en un incendio ocurrido en 1722, se quemó su archivo, donde habia 21 sacos de privilegios y escrituras importantes. Si bien el rey católico D. Fernando, en 31 de julio de 1476, dio privilegio nombrando a Bermeo con el dictado de Cabeza de Vizcaya, cesó este título por ejecutoria que ganó el sen. en 21 de agosto de 1602. En lo ant. cuando hablaba esta v. en las juntas generales de Guernica, los representantes de las demás se descubrían la cabeza, y aun en el siglo XIV las apelaciones de los pleitos del sen., se hacían para ante los alc. y homes buenos de Bermeo. Por los años de 1300, la mayor parte de los comerciantes de Bermeo, v. en aquellos tiempos dé mucha contratación, se trasladaron a Bilbao. A Bermeo se refugió en 1351 Doña Mencia, muger de Martin Ruiz de Avendaño, ama de Don Ñuño de Lara, señor de Vizcaya, luego que supo que el rey Don Pedro de Castilla, quería tener en su poder al dicho Don Ñuño, niño a la sazón de tres años, el cual murió en esta pobl. y fue enterrado en la igl. mayor de la misma. Fué Bermeo una de las muchas pobl., que hicieron paz perpetua con la c. de Bayona y el l. de Berriz, en Francia, cuando estaban sujetas a los ingleses, y tratando directamente de paces con un enemigo suyo. En 1358 desde Aguilar pasó a Bermeo D. Tello, hermano del rey D. Pedro de Castilla, luego que supo, por conducto de Gutierre de Urrea, que su dicho hermano D. Pedro venía con ánimo de matarle: no se consideró seguro en esta pobl., por cuyo motivo se embarcó y pasó a Bayona de Francia: D. Pedro fué en busca de su hermano, y no hallándole en Bermeo, se embarcó para ver si podía cogerlo; mas embraveciéndose el mar, se vio obligado a retroceder. Pasó a Bermeo desde Guernica el rey D. Enrique III de Castilla en 1393 y juró en la igl. de Santa Eufemia los privilegios de esta pobl. y su tierra, según lo acostumbraban hacer los señores de Vizcaya: los vec. de Bermeo no quedaron muy contentos, porque D. Enrique no quiso hacer juramento tan cumplido como ellos apetecían, y desde esta pobl. regresó a Guernica. Entre sus casas solariegas está la de D. Alonso Ercilla y Zúñiga, natural de la misma, autor del nombrado poema la Araucana o guerra de los Araucos, nación belicosa en el reino del Perú, que fué sojuzgada por su esfuerzo a los 29 años de su edad. También nació en la misma D. Juan Escoiquiz, teniente general de los reales ejércitos y comandante de Oran en 1715; debiendo citarse también entre sus naturales más distinguidos, D. José Maria de Aurreeoechea, intendente de ejército y autor de diferentes y muy apreciares obras. Hace Bermeo por armas una cabeza de hombre, y debajo dos lobos y un barco bogando con remos tras una ballena.
* Diccionario Geográfico–Estadístico-Históri co de España y sus posesiones de Ultramar. Pascual Madoz, 1848.