MUTRIKU (Guipúzcoa)

MUTRIKU: HISTORIA. Es probablemente esta pobl. la ant. Tritio...

HISTORIA. Es probablemente esta pobl. la ant. Tritio Tubolico de los várdulos. Derivose su nombre actual de las palabras Monte y tricu ó tricua que en vascuence significa erizo, y es conocido con tal denominación un peñasco que existe en el puerto y se asemeja a un erizo en su parte superior, el cual se descubre en bajamar. Esta v. fué poblada por Don Alonso IX, al mismo tiempo que Guetaria. Don Alonso el Sabio por privilegio dado en Burgos a 2 de mayo de 1256, confirmó a la v. haciendo recuerdo de varios privilegios de sus antecesores el fuero de San Sebastian: en aquella época estaban sus vec. cercándola de muros, cuyos vestigios aún se conservan. En lo ant. se hacía mucho comercio, en tales términos que en la confederación y tratado mercantil de 29 de octubre de 1353, entre los pueblos de Guipúzcoa y Labort de Francia, asistió según Rimer como apoderado de Motrico Juan Pérez Monsaro u Osoro. Fue casi en su totalidad quemada por incendio casual en 18 de setiembre de 1353, habiendo desaparecido todos los papeles y documentos que tenía en su archivo. En Motrico embarcó Mina, en principios de noviembre de 1811, a los franceses que habia hecho prisioneros en Plasencia de Gallego.
Tiene por armas un escudo con campo azul, y en él un esquife con un hombre en ademan de sujetar una ballena que tiene clavada con un arpón.
Es patria de eminentes varones, y entre ellos de D. Juan de Gamboa que por sus heroicos hechos mereció las mayores distinciones de Isabel la Católica, de su esposo y del padre de este: fue capitán general de Guipúzcoa y frontera de Navarra: de D. Miguel Vidazabal, almirante de la real armada en el siglo XVII: de los hermanos D. Juan y D. Tomás Idiáquez, el primero capitán general de los reales ejércitos, primer duque de Granada y ayo de Fernando VI siendo príncipe; y el segundo teniente general, gobernador y capitán general de Andalucía: de D. Antonio Gaztaneta é Iturribalzaga, teniente general de la real armada y autor de un tratado de navegación y de otro de construcción de navíos de guerra y por ultimo del héroe D. Gosme de Churruca. Este insigne marino, cuyo nombre ha resonado repetidas veces en Europa, reunió a los más profundos conocimientos de su ardua carrera una erudición vasta, el perfecto conocimiento de las lenguas inglesa, italiana y francesa, un valor heroico y todas las virtudes que inmortalizan la memoria de los hombres. Hizo muchos y grandes servicios; publicó diferentes obras y muchos trabajos científicos muy apreciables sobre las matemáticas, astronomía, navegación, punterías navales, instrucción militar y marinera y disciplina naval, y entre los papeles que dejó a su muerte se encontraron borradores suyos muy extensos de observaciones y cálculos sobre la célebre obra de D. Jorge Juan y de su comentador Mr. L’ Evegue, notas sobre L' Abbé de La Caille y otros sabios y fragmentos de discusiones sobre la historia natural, y otros trabajos muy importantes sobre la táctica de las marinas de España y Francia, y sobre la parte histórica de sus viajes hidrográficos, particularmente al estrecho de Magallanes, a las Antillas y al Seno mejicano. Cuando en 1799 se hallaba la escuadra española en Brest, el marino Churruca mandaba el navío Conquistador, y en virtud de las órdenes que recibió del Gobierno pasó a Paris a examinar el Observatorio Astronómico, el depósito hidrográfico y otros establecimientos científicos; entonces conoció y trató a los sabios más distinguidos de aquella capital, de quienes recibió los testimonios más apreciables de consideración; y entonces fue también, cuando el primer cónsul Napoleón le regaló la magnífica armadura de que se ha hecho mención. Siendo brigadier de la armada y mandando el navío San Juan, pereció gloriosamente en el combate de Trafalgar, coronando su brillante carrera con la acción más grande que han visto los mares. Durante aquel terrible cómbale estuvo batiéndose constantemente con 5 y aun con 6 navíos ingleses de una vez; y desplegando su denuedo y talentos en proporción de los riesgos, dirigiendo las maniobras y punterías por sí mismo, y haciendo el uso más acertado de sus altos conocimientos tuvo siempre en respeto a fuerzas tan enormemente superiores, sin que se atrevieran los ingleses a intentar el abordaje. Mas a las 4 horas de combate le alcanzó una bala de cañon, que llevándole la pierna derecha hasta más arriba del muslo le derribó.
Cayó el héroe sin turbarse, y mandando clavar la bandera y que no se rindiera el buque mientras él viviese, espiró con la serenidad más heroica casia las 3 horas de haber recibido el balazo, a los 44 años de su edad y 29 años y 4 meses de servicio. Los ingleses se apoderaron de sus interesantes manuscritos y papeles; y a pesar de lo avaros que son en reconocer el mérito de los hombres célebres que no pertenecen a su nación, admiraron de tal manera el valor estraordinario de Churruca, que a fin de honrar su memoria, conservaron en la bahía Je Gibraltar el casco del navío San Juan con su cámara cerrada, y una lápida sobre la puerta con el nombre de Churruca en letras de oro: y si alguna vez se abría aquella cámara para satisfacer la curiosidad de alguna persona de distinción, prevenían siempre que entrase en ella descubierto con la mayor compostura: testimonio brillante del eminente mérito que los ingleses reconocían en el ínclito Churruca.
Cuando falleció, le declaró S. M. teniente general, y su esposa que era sobrina carnal del conde del Venadito, capitán general de la armada, gozó de esta viudedad con calidad de pensión vitalicia. Siendo capitán general de Galicia el teniente general D. Francisco Javier Abadía, se erigió en 1812 en la plaza nueva del Ferrol un monumento piramidal dedicado exclusivamente al marino Churruca, con inscripciones alusivas a las virtudes y gloria inmortal del héroe; y las cortes constituyentes de Cádiz deseando tributar a tan insigne marino un testimonio solemne de aprecio y gratitud nacional, decretaron en su sesión pública de 14 de abril de 1814, que á uno de los 2 navíos de línea que a la sazón se construían en el Ferrol se le diese el nombre de Churruca, y que siempre hubiese en la armada naval un navío que llevase este ilustro nombre.
* Diccionario Geográfico – Estadístico - Histórico de España y sus posesiones de Ultramar, Pascual Madoz, 1848.