Estefanía Arangua es una marca histórica y un establecimiento emblemático de Navarra, famoso por elaborar las auténticas almendras garrapiñadas de Ujué. La tradición fue iniciada a finales del siglo XIX por Estefanía Arangua Rebuelta, la viuda del boticario del pueblo, quien comenzó a cocinar este dulce de forma artesanal en la antigua botica para venderlo a los peregrinos. Características del producto y del negocioTextura única: A diferencia de otras garrapiñadas, su cobertura de azúcar caramelizada no tiene grumos adheridos. Presenta un acabado liso, cristalizado y brillante. Elaboración tradicional: Se siguen cocinando con un método 100% manual. Solo utilizan almendras seleccionadas de gran calidad y azúcar. Reconocimiento histórico: En el año 1926, la receta original obtuvo una medalla de oro en la Exposición Regional de Agricultura e Industria de Pamplona. La marca y su fórmula se patentaron oficialmente en 1928
Estefanía Arangua ReVuelta, la famosa fundadora e impulsora de las auténticas Almendras Garrapiñadas de Ujué (Navarra) a finales del siglo XIX, tuvo dos hijas tras quedar viuda del boticario del pueblo. A través de su línea familiar, la repostería artesanal se convirtió en un legado generacional que todavía perdura. Árbol de descendencia conocido. Hijas: Tuvo dos hijas. La más documentada en la historia de la empresa familiar es Blasa González Arangua (1862–1931), quien contrajo matrimonio con Luis Iriarte Ojer. Ambos trabajaron mano a mano con Estefanía para sacar adelante el negocio de las almendras. Nietos: Entre los hijos de Blasa y Luis destaca Bartolomé Iriarte González (1891–1979), quien se convirtió en el heredero de la marca y continuó la tradición del negocio artesano de su abuela. También fue madre de Ángela (1887–1977), Máxima (1890–1973) y María del Carmen. La receta y la empresa se han transmitido de generación en generación hasta la actualidad, manteniendo intacto el renombre de la marca.