Se sitúa en la Isla de La Toja, en el municipio de
O Grove. La
ermita fue reformada en el año 1909 por el arquitecto Daniel Vázquez-Gulías.
San Caralampio era un mártir del siglo III y el patrón de las enfermedades de la piel, muy vinculado a las propiedades curativas de las
aguas termales de la isla.