Soy hijo de emigrante y no de Vigo, pero me ha dolido que alguien le diga a un emigrante que por culpa de él o gente como él es que su ciudad no se deja querer. A este respecto quiero expresar que los emigrantes aman y añoran a su tierra como nadie, pero circustancias hicieron que tuvieran que marchar y no por ello olvidaron su tierra y muchos ayudaron económicamente a sus familiares en las malas épocas. Creo que, de ser verdad, eso de que Vigo no se deja querer, será porque los que viven día a ... (ver texto completo)