Yo soy de Escornabois, y no hay cosa que añore y aprecie mas que ese lugar que me vio nacer, por razones ajenas a mi voluntad, tuve que alejarme del, siempre que las circunstancias me lo permiten, me acerco a él. Que no daría yo por retornar... Es curioso pues ahora, yo pago bastante por adquirir, frutos naturales, que en el pueblo era la norma, echo de menos las fuentes y los arroyos, la sierra la gente, disfrutar de las charlas de los mayores y de sus hazañas... Hablando del cura, Pedro, no fue ... (ver texto completo)