¡A mí La Legión!
A la voz de "a mí La Legión" acudiré siempre y, con razón o sien ella, acudiré al Legionario que pida auxilio.
A la voz de "a mí La Legión" acudiré siempre y, con razón o sien ella, acudiré al Legionario que pida auxilio.
Assín, assín me gosta que nahún se perda ese ispirito militar, ahora en serio o que eu nahún sabía que el amigo Basilio había desertado, desculpe si nahún interpretei béin a sua mensaxe pois lein a sua y a que contestaba y fixen un bocadito de mistura, logo o padre y eu demos conta de unha botella de cachaza, que por certo que rica istaba, recordando os tempos que istibe en Angola, a mañán era desayuno que había un golo de cahaza y un trozo de pahún.
Unha aperta.
Unha aperta.