A sus oredenes mi teniente: Le deseo una jubilación muy feliz, que por su trabajo en la vida militar, sobre todo en los puertos que paraba bien merecida la tiene usted, no solo el trabajo en los puertos, sino tambien con la espuma del quinto, me parece que acertó a enrolarse en la marina surcando mares y óceanos, de todas las partes del mundo, cosa que en un cuartel de tierra no podria haber realizado. Los trabajos de "Afurracar, Escorrexer" creo los debia realizar muy bien, aunque lo del "cheirento ... (ver texto completo)