Acantilados de pizarra y esquistos: El gran bloque rocoso que domina la parte central e izquierda destaca por su estructura laminada en capas horizontales. Estas
rocas metamórficas (pizarras y esquistos) tienen más de 500 millones de años de
antigüedad. El proceso de erosión marina: La costa que estás pisando es el resultado directo de una lucha milenaria entre la
roca y el fuerte oleaje del
mar Cantábrico. El
agua aprovecha las pequeñas grietas y fracturas de los acantilados para desgastarlos poco a poco. Este proceso primero genera
cuevas marinas (furnas), que luego se perforan hasta formar los famosos
arcos de
piedra y
pasadizos por los que caminas. La arena y la marea baja: El hecho de que puedas estar de pie en ese punto exacto tomando la
foto indica que la marea está baja (bajamar). Con la marea alta, el mar Cantábrico cubre por completo toda la arena, golpeando directamente las paredes de roca y haciendo imposible el acceso a pie.