Grandes
acantilados de pizarra y esquisto: A la izquierda destaca una enorme pared rocosa de
color oscuro y textura laminada. El oleaje del
mar Cantábrico y el viento han ido erosionando estas
rocas durante miles de años, creando las espectaculares formaciones que le dan nombre a la
playa. El estado de la marea: En la
fotografía se puede ver que la arena está húmeda y el
agua llega hasta la base de las rocas. Esto indica que la marea está en un estado intermedio, ya sea subiendo o bajando. Al fondo, se aprecian islotes y formaciones rocosas rodeadas por el mar. Para poder disfrutar de la playa de forma segura y ver sus famosos
arcos de
roca naturales que parecen contrafuertes góticos: Solo se puede caminar por la arena en bajamar: Debéis consultar urgentemente la tabla de mareas de Ribadeo para ese día. La visita a pie de playa solo es posible durante la hora previa y la hora posterior al punto máximo de la marea baja (bajamar). Peligro con la marea alta (pleamar): Cuando la marea sube, lo hace con mucha rapidez y el agua cubre por completo la arena, golpeando directamente los acantilados. Si os quedáis atrapados en las zonas de las
cuevas, puede ser muy peligroso.