Este
mirador fue un punto de defensa para la villa, como lo demuestran sus dos cañones. Existe una pequeña
capilla, la Capilla da Atalaya, que es el templo más antiguo de
Ribadeo y que fue reconstruido durante la repoblación que Fernando II hizo en 1182. Sólo se conserva la
puerta principal
gótica. Está formada por una sola nave,
arco triunfal y presbiterio. En la
fachada aparece el
escudo de la villa.