Los
monumentos más significativos son la
Iglesia de
Santa María do
Campo, la
Capilla da Atalaya, el
Convento de Santa Clara, la
Casa Consistorial o Pazo de Ibáñez, la
Torre de los Moreno, el
Edificio de la Aduana y el
Castillo de
San Damián. Antiguamente fue conocida como la iglesia de San Francisco. Se conservan algunos elementos de su aspecto original, como las dos
portadas góticas del siglo XIV decoradas con motivos vegetales y los
arcos románicos que dan acceso a la antigua sala capitular. En su interior destaca un
retablo barroco del siglo XVIII.