La
playa tiene este relieve debido al efecto de la erosión del viento y del
agua salada. Contiguo al
aparcamiento de la playa se pueden encontrar dos
miradores desde donde se puede contemplar en su totalidad unas magníficas vistas de La Mariña lucense. Se puede acceder a ella mediante la
carretera N-634 y por ferrocarril, a través de los apeaderos de Esteiro y Reinante (Renfe-FEVE).