Esas condiciones del
puerto de
Foz, el privilegio de poder
pescar ballenas y el tráfico internacional hizo que Foz viviera en los siglos XVI y XVII su época de mayor esplendor económico. Sin embargo, a comienzos de la siguiente centuria
España perdió sus derechos en la
caza de ballenas, y eso supuso un importante varapalo para el puerto de Foz. La consecuencia fue que de manera paulatina perdió importancia. Hoy en día ya no es el puerto que fue, pero desde aquí siguen zarpando los marineros de Foz para hacer sus capturas, los peces y mariscos que luego te podrás encontrar en el
mercado o en los
restaurantes de la población.