Recuerdo como si fuera hoy, el primer día que asistimos a la escuela primaria, tenía seis años, nos partieron un lápiz y la mitad para cada uno, en una mano una pizarra y en la otra una rebanada de pan con nata y azúcar , lo que se supone era por la tarde, el profesor Don José Vera, un andaluz gallego de adopción que según he oído comentar en tiempos jóvenes destacaba como futbolista, era serio frugal y respetable, carácter socarrón e irónico, que según me contaron fue uno de aquellos represalia ... (ver texto completo)