PONTEDEUME: CUANDO LAS RÍAS TE LLAMAN...

CUANDO LAS RÍAS TE LLAMAN
Aquel hombre que en su familia existía el espíritu del emigrante, no dudo en empezar aquel camino de salida de su Ría de Betanzos, y con sus dieciocho años se enroló en un barco mercante, sin importarle la dirección que llevase, en su casa de Galicia eran siete hermanos, y aunque tenían su vivienda rodeada de ese huerto familiar, con su vaca y su caballo, la vida era difícil el año de 1865, decidido empezó a trabajar dentro de aquel barco, durante tres años estuvo dando bandazos por los mares del mundo, y en uno de esos viajes amarro el barco en Buenos Aires, donde pudo visitar a un familiar suyo, que pronto le convencería para que se quedara en ese lugar fabuloso, cosa que hizo, y pronto empezó a trabajar en un restaurante de otro gallego, los años se fueron pasando y este hombre se casó con una mujer venida de cerca de su Concello. Y su economía afloraba para terminar montando un pequeño restaurante con mucho éxito, los años se pasaron deprisa, y la saudade melancólica y nostálgica hacia mella en su corazón y cerebro, Galicia enseguida era su tema de volver cuando pudieran, sus hijos ya mayores les daban razones para venir a ver a sus familiares, más el dinero de dicho viaje era mucho y demasiado tiempo en tan largo viaje en barco. Así se fueron pasando los años, y cuando este hombre tenía setenta años, empezó a pensar sobre que aquel viaje sería un volver a su Galicia siendo un desconocido, en su mente recordaba sus paseos cerca de esa Ría, de sus amigos y pretendientas de entonces, que posiblemente ya no vivirían, su propia mente le ordenaba seguir allí con esa su familia, que estaba unida y feliz, y cada día que pensaba en volver sentía muchos más problemas, este hombre se llegó a morir con ochenta y dos años, y nunca regreso a su Galicia, aunque siempre la tuvo en su mente y en su corazón, eran entonces viajes largos, el avión no era todavía un medio de comunicación seguro, y así contando su niñez y juventud en Galicia, vio como la vida se iba marchando, quizá con muchos más medios y mejor economía, que tuvo en su tierra entre Rias. como la de Eume y Betanzos. G X Cantalapiedra. 18 – 4 – 2026