POR CAMINOS DE GALICIA
Caminaba el marinero con la cruz de sus pesares, con el signo de un obrero que no tuvo nunca hogares. Sin maldecir al destino ni vivir entusiasmado, como un hombre peregrino caminó de lado a lado. Buscando un amor profundo para ser su compañera, anduvo por todo el mundo soñando la dulce espera. Un amor de madrugada que con el siempre anduviera, como una rosa encantada para llevarla a su vera. Hay caminos en Galicia para soñar mil pasiones, y vivir esa delicia que alegra los ... (ver texto completo)
Caminaba el marinero con la cruz de sus pesares, con el signo de un obrero que no tuvo nunca hogares. Sin maldecir al destino ni vivir entusiasmado, como un hombre peregrino caminó de lado a lado. Buscando un amor profundo para ser su compañera, anduvo por todo el mundo soñando la dulce espera. Un amor de madrugada que con el siempre anduviera, como una rosa encantada para llevarla a su vera. Hay caminos en Galicia para soñar mil pasiones, y vivir esa delicia que alegra los ... (ver texto completo)