SER CIUDADANO DEL MUNDO
Ser ciudadano del mundo tiene mucho de leyenda, a veces viendo el absurdo de alguna penosa rienda. Andar la vida sin trabas por los angostos caminos, y comprender como labran parcelas con bellos trinos. Sentir como corre el viento, mientras andas los caminos, y no buscar sufrimiento aunque los vientos sean finos. Sin querer tener torpeza ni ser un mal peregrino, sin abrazar aspereza ni beber nunca un mal vino. No ser nunca un buen vasallo, ni predicar consumismo, y menos ... (ver texto completo)
Ser ciudadano del mundo tiene mucho de leyenda, a veces viendo el absurdo de alguna penosa rienda. Andar la vida sin trabas por los angostos caminos, y comprender como labran parcelas con bellos trinos. Sentir como corre el viento, mientras andas los caminos, y no buscar sufrimiento aunque los vientos sean finos. Sin querer tener torpeza ni ser un mal peregrino, sin abrazar aspereza ni beber nunca un mal vino. No ser nunca un buen vasallo, ni predicar consumismo, y menos ... (ver texto completo)