Quiero recordar que a principios de los años cincuenta, siendo párroco don Aureliano Pérez, vino a
Villamiel un misionero jesuíta en el Japón.Yo era monaguillo y tendría siete u ocho años.Recuerdo que nos hablaba desde el
altar mayor y se me quedaron grabadas dos cosas.Una que nos hablaba del índice elevado de suicidios, palabra ésta de la que yo desconocía su significado y don Aureliano que también se encontraba en el altar mayor, me lo aclaró.La segunda cosa fue el sentido de la limpieza que
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