No es que quiera defender comportamientos pasados de maltrato fisico, pero si que hay que revisar las cosas con la perspectiva de cada momento, yo fui victima de un maestro en
Monroy, que llegué a tomarle tanto miedo, que no iba a clase por las tardes y me escondía en los alrededores de la
escuela, sabiendo que luego mi madre me iba a pegar con la zapatilla por haber faltado a clase. Afortunadamentre a mi me rescató otro maestro, que aunque me pegó una soberana paliza por la disputa sobre un balón,
... (ver texto completo)