RECOPILACIÓN DE LEYENDAS-4
-Seréis complacido - dijo el ermitaño -. Y ahora, vamos a reconocer esa herida para poder apreciar su gravedad. En mi juventud fui soldado como vos, y me acostumbré a estos menesteres.
Por la herida no cesaba de fluir sangre en regular cantidad. Examinó con un dedo la profundidad y no pudo ocultar un gesto de disgusto. Aplicó un tópico astringente, comprimiendo fuertemente la región y administró al paciente un cordial, recomendándole el mayor reposo.
En este estado ... (ver texto completo)
-Seréis complacido - dijo el ermitaño -. Y ahora, vamos a reconocer esa herida para poder apreciar su gravedad. En mi juventud fui soldado como vos, y me acostumbré a estos menesteres.
Por la herida no cesaba de fluir sangre en regular cantidad. Examinó con un dedo la profundidad y no pudo ocultar un gesto de disgusto. Aplicó un tópico astringente, comprimiendo fuertemente la región y administró al paciente un cordial, recomendándole el mayor reposo.
En este estado ... (ver texto completo)