En ningún momento heché la culpa de las derrotas de mi equipo a los árbitros, dije que ponen empeño para que no nos vaya lo bien que debiera.También culpé al Míster y ofrecí la posibilidad de que la federación para ver lo que de vez en cuano pasa en los
campos con jóvenes que juegan por amor al
deporte rey y que en una de éstas se van a fastidiar tanto la vida deportiva como sus puestos de trabajo, ya que quién más quién menos el lunes tiene que trabajar para comprarse una botas y así jugar.Sin más,
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