OLGA Merino 29/06/2012
TAt principios de los años 90, cuando el tinglado de la URSS se vino abajo, el luto por el comunismo se convirtió en la última ideología. La historia se había acabado, y en las paredes de Moscú, en los descansillos de las escaleras, aparecían pintadas donde la sabiduría popular daba en el clavo del descreimiento. Grafitos como este: Lenin, mudák, que en ruso significa gilipollas. Parece, sin embargo, que el muerto no estaba tan muerto. Como en una eterna rueda cósmica, todo ... (ver texto completo)
TAt principios de los años 90, cuando el tinglado de la URSS se vino abajo, el luto por el comunismo se convirtió en la última ideología. La historia se había acabado, y en las paredes de Moscú, en los descansillos de las escaleras, aparecían pintadas donde la sabiduría popular daba en el clavo del descreimiento. Grafitos como este: Lenin, mudák, que en ruso significa gilipollas. Parece, sin embargo, que el muerto no estaba tan muerto. Como en una eterna rueda cósmica, todo ... (ver texto completo)