Se reta. Así me gusta, que mis amigas se pongan al día, con los cursillos de informática, ánimo valientes.
El animal busca la sombra para pastar.
Continuamos con los billetes realizados por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, y el que hoy nos ocupa fue mandado hacer el 7 de abril de 1953, aunque no se puso en circulación hasta el 13 de mayo de 1955.
Anverso y reverso del billete de 100 pesetas, emitido en 1953. Cortesía Félix Cuquerella.

En su anverso aparece un retrato del pintor Julio Romero de Torres y en el reverso su cuadro “La Fuensanta”; la marca al agua es la cabeza de una de las modelos de Romero de Torres. El grabado corresponde ... (ver texto completo)
Los viejos arboles no resistieron el vendaval del viento.
Fue un eclesiástico, teólogo y humanista español, nacido en Cuenca en 1508 y murió en la localidad de Arcos de la Llana en la provincia de Burgos. Fue obispo de Coria y de Burgos y Cardenal de Santa María de Aracoeli.
Siempre tan bonita como tu nombre moro "Sara", con tus cinco puntos morados haciendo honor a tu nombre de mora.
Zahúrda o cochinera del verraco.
Viaducto de agua para alimentar al molino hidráulico.
Tengo una muñeca
vestida de azul
con su cuello blanco
y su canesú
la saque de paseo
y se constipó
animas benditas
me arrodillo yo...
Dos infantes extremeñas, vestidas con un lujoso traje típico de la región.
Esto es un verdadero chucho, se dice del perro que ni caza conejo ni liebre, solo sirve para comer pienso y gasto veterinario, de productividad "cero" de creo "patatero".
San Pedro de Alcántara, nació en la localidad cacereña de Alcántara en 1499, muriendo en la población abulense de Arenas de San Pedro, 18 de octubre de 1562. Fue fraile franciscano. Su nombre real era Juan de Garavito y Vilela de Sanabria. Muere a la edad de 63 años. Fue beatificado por el Papa Gregorio XV en 1622 y canonizado por Clemente IX en 1669.
Todo desaparece junto con los creadores, no volveréis a tener una peseta en vuestras manos, se acabaron los tiempos aquellos de tener una peseta en vuestro bolsillo, se acabaron los ducados, maravedíes y las monedas romanas denarios y tantas otras como los dos reales, que sin ser reyes así lo llamaban, dos pesetas y media y el famosito duro de valor cinco pesetas.
Cosechando