Cuando escucho titulares de alcanzar la paz, me pregunto si estábamos en guerra, o es que cuatro desalmados se dedicaban a sembrar el terror para poder vivir sin dar golpe. Después escucho que los principales interlocutores del proceso, sí los de la reunión, tienen un caché millonario para estas "celebraciones". Mientras los futuribles como presidentes se reparten los honores para intercambiarlos por votos, osea poder y riqueza. Tracemos el camino que tracemos, desde el más leproso hasta el más afortunado, ... (ver texto completo)