Desde estas paginas quiero hacer un pequeño
homenaje a mi maestra Valentina Leo.
A ti, maestra que me enseñaste a leer, escribir y rezar... que me enseñaste tantas cosas y m diste tan buenos consejos, de pequeña en la
escuela y de mayor en tu
casa. Entonces no eras solo mi maestra, si no, mi
amiga y consejera. deseaba que llegase el
verano, que eran los dias en los que estabas en el
pueblo, y entonces acudir a tu casa a contarte mis cosas, no ratos, horas.
De pequeños mis hijos venian conmigo y
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