Tengo una
casa en
Candelario y cada día que pasa me siento más afortunada. Ese
pueblo ha despertado mil y una sensaciones en mi, dibujo una infinidad de recuerdos por cada una de sus
calles que hoy conforman una parte de mi persona y m dió lo mejor que tengo ahora que son mis
amigos. Muchas veces el saber que compartiremos momentos allí tan especiales como los vividos hasta ahora nos producen la alegría de vivir.Natalia.