Por muchos motivos, fue un verano especial. Sabia que en septiembre debia enfrentarme a un mundo nuevo y sobre todo desconocido. La población más alejada que habia conocido era Guadalupe. Siempre habia estado arropado por el entorno familiar. Era miedo a lo desconocido. Recuerdo que los dias los viví con mayor intensidad. Era como una despedida a largo plazo. Ya, en estos años, eramos varios los que pasabamos por el mismo trance, lo que me servia de alivio. Casi la totalidad de la pandilla, chicos ... (ver texto completo)