¡Qué bonito es mi pueblo! así comenzaba yo una redacción en el periódico de Extremadura, de eso ya hace unos 15 años. Decía que me encantaba ir y que el pueblo era precioso, su gente, su naturaleza, aire puro, sus fiestas, y decía que lo tenía todo tenía río y montaña con su Pico de Altamira y su puerto del Gamo ¿qué más podía pedir? había que cuidarlo y me encantaba ir. Ahora pienso en esa redacción y me da pena, lo único que le queda es su Naturaleza. Cuando voy ahora al pueblo una tristeza y una ... (ver texto completo)