(52)…Después de cenar teníamos la costumbre de juntarnos todos cuantos éramos para charlar. Una noche en medio de la oscuridad y un poco de luna, se presentó un perro que tropezaba con los árcales y con todo. Entonces solía haber perros rabiosos, pasábamos en alerta metido en los chozos que hacíamos para refugio… y otros encima
de los árcales. La sorpresa fue, que por la mañana cuando se hizo de día, el buen perro metió la cabeza en una olla, que se solía meter las presas que sobraban por eso tropezaba ... (ver texto completo)
de los árcales. La sorpresa fue, que por la mañana cuando se hizo de día, el buen perro metió la cabeza en una olla, que se solía meter las presas que sobraban por eso tropezaba ... (ver texto completo)
(53). Seguimos… Uno de los días en la era, por aquellos cerros se presentó un hombre. Y estaba con nosotros Joaquín nieto. A un hijo de mi hermano Mauricio, se le ocurrió decir que era un “mendigante”, que viene buscando muchachos. El tal Joaquín salió corriendo hacia el chozo de su abuelo; cuando se presento tío Joaquín a la era y preguntó que le habíamos hecho a Joaquín nieto y le contamos el caso. Y de tantas risas fue una fiesta. Dijo que había llegado al chozo y se había metido debajo de la ... (ver texto completo)