UN PROCESO SENCILLO pero que tiene sus trucos, para sacarle todo el partido al
marisco. Lo primero es cocerlo y una vez
cocido, y enfriado, envolverlo muy bien al vacío, o en film transparente. Así aguantará unas semanas en el congelador en perfecto estado. También hay especies que se pueden congelar crudas, como el bogavante. Igual de importante es descongelarlo. Así, dentro de un mes podremos disfrutar del mejor marisco sin arruinar la cartera.