Yo soy Asturiano y también me cautivó
Torrequemada cuando la visité y la viví, me gusta lo de las ranas, yo las sentí croar y saltar en la
Charca que ya no existe, las centenarias Higueras
camino del
Castillo, los Canchales y la
Fuente la Bomba, aquellas
calles empedradas, y hoy con cemento duro, cubriendo las tuberías de
agua clorada, que antes no había, todo aquello lo eché de menos la última vez que la ví.
Pero sigo siendo un admirador de aquel
rincón Cacereño. Un saludo tinina.