La vida, siempre diversa, cruda y real, está llena de contrastes.
Y a momentos tristes le suceden espacios de alegria y buen humor.
Comía yo ayer con un gran
amigo gaditano gracias al cual conozco muy bien
los ambientes de la "tacita de plata".
Y recordábamos anécdotas de gentes célebres de por allí.
Así Beni de
Cadiz y el Cojo Peroche a los que paradójicamente yo conocí
en
Madrid, hace ya bastantes años, en el Tablao Los Canasteros (de Manolo
Caracol).
Estos dos personajes, grandes
amigos ... (ver texto completo)